domingo, 30 de marzo de 2025

La escalera del perfeccionamiento

Creo que podemos estar de acuerdo, queridos amigos, en que, en la vida, uno va aprendiendo de a saltos, unos pueden ser pequeños, casi continuos, otros pueden ser grandes o, inclusive, muy grandes. Hay hechos que los provocan, circunstancias, personas, libros, música…

Por ejemplo, en la escuela uno va subiendo por la escalera del conocimiento por peldaños bastante cercanos unos de otros, casi contiguos. Sin embargo, un individuo que fue a la guerra, para sobrevivir tuvo que aprender muchas cosas en poco tiempo. Los peldaños distaban mucho unos de otros. Desde luego que, infortunadamente, el aprendizaje es para bien o para mal.

Así las cosas, les cuento que, hace ya muchas lunas, me encontré, en un recodo del camino de mi vida, con William Olaf Stapledon… ¡y significó un peldaño bien distante del anterior!

¿Y fue por hablar con él, Martín?

En cierta forma, fue por leer un libro de su autoría: Hacedor de estrellas. Pero, no nos adelantemos, primero les cuento quién fue William Olaf Stapledon.

Stapledon nació el 10 de mayo de 1886, en Cheshire, cerca de Liverpool, Inglaterra, y fue el único hijo de William Clibbert Stapledon y Emmeline Miller. Murió en su casa de Caldy, Inglaterra el 6 de septiembre de 1950.

Fue escritor y filósofo, conocido sobre todo por sus obras de ciencia ficción que influyeron fuertemente en el género.

El enfoque visionario de Olaf Stapledon hacia la ciencia ficción, con su énfasis en la evolución cósmica, la investigación filosófica y el futuro de la humanidad, ha dejado una impronta duradera en el género. Sus obras continúan inspirando e influyendo en los escritores de ciencia ficción, expandiendo los límites de lo que el género puede explorar y lograr. El trabajo de Stapledon amplió los horizontes temáticos y conceptuales de la ciencia ficción. Introdujo un nivel de profundidad filosófica y escala cósmica que era raro en el género en ese momento.

En 2014, fue incluido en el Salón de la fama de la ciencia ficción y la fantasía.

Luego de leer Hacedor de estrellas, leí dos obras más de él: Juan raro, que es la historia de un superdotado y Sirio, que es la historia de un perro inteligente. Y aquí Stapledon juega con el hecho de que Sirio es la estrella alfa (la más importante) de la constelación de Canis majoris. O sea, así como la estrella Sirio es la más importante de la constelación del Can Mayor, el perro Sirio es el más importante de su género.

Juan, el protagonista de Juan raro, no sólo tuvo un nacimiento extraordinario: pronto tomará conciencia de que es esencialmente diferente. Posee unas facultades mentales prodigiosamente superiores a las del resto de las personas que lo convierten en el representante de un estadio más avanzado de la humanidad. Convencido de que le corresponde una misión vital, que, incansable, procurará desvelar, acabará con todo aquel o aquello que parezca interponerse en su camino. A su vez, gracias a la telepatía que desarrolla localizará a seres de sus características, con los que intentará fundar una nueva comunidad.
Es la novela clásica del superhombre, una reflexión sobre la búsqueda de la propia identidad y una discusión apasionada y reveladora de los problemas del mundo moderno, sus ideas, sus costumbres y sus absurdos prejuicios.

En cuanto a Sirio, es un perro lobo singular: no tiene una vista de lince, y es bastante inhábil pero, gracias a las técnicas desarrolladas por Thomas Trelone, posee la inteligencia y la sensibilidad de una persona. Criado en la Gales rural por la esposa del científico, crece aislado del resto del mundo contando con una sola amiga: Plaxy, la hija del matrimonio. Cuando los separan para que ella asista a la escuela y él se inicie en el pastoreo, Sirio tomará conciencia de su condición única. Ésta le valdrá un sinfín de limitaciones y desengaños, condenado a la soledad absoluta, como un perpetuo extraño tanto para los humanos como para los demás perros. Obviamente, la novela es una dura crítica a la condena de lo diferente.

Si, si, pero, ¿y Hacedor de estrellas, Martín?

Bueno, se los resumo así: Una noche de amargura y desengaño, un hombre contempla el firmamento desde lo alto de una colina. De pronto, y sin que medie ninguna acción concreta, se ve inmerso en una suerte de viaje astral que lo traslada por toda la galaxia, de la que explorará el nacimiento y el ocaso; como dice Stapledon, se convierte en un punto de vista descarnado del Universo. Debe aprender a navegar en su nueva condición y así lo hace. Pero, en este viaje por el espacio y el tiempo, encuentra otros seres en su misma condición y se juntan formando una mente comunal, mucho más poderosa que las mentes que la componen. ¿Y cuál es la meta última de esta mente? Pues, ni más ni menos que comprender la naturaleza de la fuerza primigenia, el enigmático «hacedor de estrellas». Por ello es que la tal mente debe prepararse lo más posible, debe aprender lo más posible. Para poder captar algo, por mínimo que sea, de su encuentro final con el Hacedor. Y, en ese aprendizaje, Stapledon nos muestra, mundos, sociedades, luchas, logros; todo un mar de peldaños que esa mente debe recorrer para que no la ciegue la vista del Hacedor, sino que algo pueda captar. Al final de la novela se produce el encuentro y es muy interesante la visión de Stapledon sobre el Hacedor. Obviamente, no se los voy a contar.

Por supuesto que no los voy a dejar con las ganas y, entonces, ¿qué les traigo aquí? Pues, ni más ni menos que dos videos del audiolibro Hacedor de estrellas.

Podrán, ustedes también, viajar por el espacio y el tiempo rumbo al encuentro final con el Hacedor.

¡Ojalá disfruten de esta historia como lo hice yo, en aquel tiempo!

¡Hasta la próxima!

Audiolibro Hacedor de estrellas - 1 de 2 - Olaf Stapledon

https://www.youtube.com/watch?v=S31sLgVxy_M&t=1221s

 

Audiolibro Hacedor de estrellas - 2 de 2 - Olaf Stapledon

https://www.youtube.com/watch?v=QOSz5oGtP5A&t=10s

 

 

 

 

domingo, 23 de marzo de 2025

Mrs. Beeton´s family cookery

No me cabe duda, queridos amigos, que muchos de ustedes recordarán a ese gran personaje de la tv que fuera la señora Petrona Carrizo de Gandulfo (1898-1992), más conocida como «Doña Petrona», cocinera televisiva argentina, pionera en su área.

Nació en La Banda, en los alrededores de la capital de Santiago del Estero, siendo la penúltima de siete hijos. Su infancia transcurrió en la capital santiagueña junto a sus padres y hermanos. Su madre, Clementina, fue quien le enseñó a cocinar, comenzando con un postre de hojaldre, como un simple método para atraer a los hombres.

Trabajando como cocinera en una estancia conoció a Atilio Gandulfo, quien era el administrador del establecimiento con quien se casó tiempo después. La pareja emigró a Buenos Aires en busca de oportunidades, Atilio consiguió un trabajo en Correo Argentino, pero como el salario no alcanzaba, decidió trabajar también ella, fue ahí donde consiguió trabajo en la Compañía Primitiva de Gas para enseñar a usar las nuevas cocinas a gas que, en esa época, era el artefacto doméstico más demandado en las casas argentinas.

Lentamente fue ganando espacio en la tv local siendo pionera de los programas de televisión dedicados a la cocina. Ya siendo famosa, escribió su libro de cocina (que obra en mi biblioteca) que batió récords de venta, superando a Jorge Luis Borges, Ernesto Sabato y hasta el Martín Fierro. En las librerías de Argentina el único libro más vendido que el de doña Petrona era la Biblia. Fue inspiración para otras generaciones de cocineras y ecónomas posteriores a ella. Desde 2023, una calle del barrio de Olivos (donde ella vivía) lleva su nombre gracias a una votación realizada entre los vecinos para bautizar un pasaje sin nombre.

Sin embargo, con todo lo interesante que es el tema de Doña Petrona no es de ella de quien hablaremos en esta nota, sino de Isabella Mary Mayson (1836- 1865), más conocida como Mrs Beeton.

Se trató, ni más ni menos, de la Doña Petrona británica; autora, como su contraparte argentina, de libros como Mrs Beeton's Book of Household Management y otros, acerca de cocina británica, que le dieron fama. El que lleva por título (La cocina familiar de la señora Beeton) el de esta nota es uno de ellos (y también obra en mi biblioteca).

Isabella nació en el 24 Milk Street, Cheapside, Londres. Su padre, Benjamin Mayson, murió cuando ella era aún joven y su madre, Elizabeth Jerram, se volvió a casar con Henry Dorling. Isabella fue enviada a una escuela en Heidelberg, Alemania, donde hizo estudios de piano. Tras estos estudios iniciales, retornó a la casa de sus padres en Epsom.

En una visita realizada a la ciudad de Londres, le fue presentado Samuel Orchard Beeton, un editor de libros y revistas populares que posteriormente sería su marido (se casaron el 10 de julio de 1856). Ya por esta época empezó a escribir artículos sobre cocina y trucos sobre el mantenimiento del hogar en las publicaciones de su marido. En el periodo que va desde 1859-1861, ella se dedicó a escribir un suplemento para el The Englishwoman's Domestic Magazine. En octubre de 1861, el suplemento fue publicado en un simple volumen reuniendo en él toda la información acerca de los artículos anteriores, The Book of Household Management Comprising information for the Mistress, etc. (...).

Tras haber dado a luz a su cuarto hijo en enero de 1865, Isabella contrajo fiebre puerperal, muriendo una semana después a la edad de 28. Fue enterrada en el Cementerio de West Norwood con una simple lápida. Su corta vida, como atestiguan sus logros, fue bien aprovechada.

Bien, como para muestra basta un botón, he seleccionado una de las muchas recetas del libro para someter a su aguda consideración de ustedes. Pero, luego de la misma, que ofreceré en inglés y español, les entrego fotos del índice del libro con el propósito de que, si les interesa alguna otra receta, me lo hagan saber y, en una próxima nota, la o las tendremos.

Va la receta, entonces:

EGG FRITTERS A LA MILANAISE.

INGREDIENTS.

-4 hard-boiled hot eggs, 1/2 an oz. of butter, ½ an oz. of flour, 1/8 of a pint of milk, 1 oz. of finely chopped ham or tongue, 1 tea-spoonful of finely-chopped parsley, 1 small shallot chopped and fried in butter, lemon-juice, salt, pepper, egg and breadcrumbs, frying-fat and parsley.

METHOD.

-Halve the eggs length-wise, and remove the yolks, melt the butter in a stewpan, stir in the flour, add the milk, boil gently for a few minutes. Add the chopped ham or tongue, parsley, shallot, yolks of the hard-boiled eggs, a little lemon-juice and seasoning to taste. Fill the cavities of the whites of eggs with the preparation, coat carefully with egg and breadcrumbs, and fry in hot fat until nicely browned. Drain well and serve garnished with crisply-fried parsley.

TIME.

-About 30 minutes. SUFFICIENT for 4 persons.

 BUÑUELOS DE HUEVO A LA MILANESA.

INGREDIENTES.

- 4 huevos duros calientes, 15 g de mantequilla, 15 g de harina, 70 ml de leche, 30 g de jamón o lengua finamente picados, 1 cucharadita de perejil finamente picado, 1 chalota pequeña picada y frita en mantequilla, zumo de limón, sal, pimienta, huevo, pan rallado, grasa para freír y perejil.

PREPARACIÓN.

- Partir los huevos por la mitad a lo largo y retirar las yemas. Derretir la mantequilla en una cacerola, incorporar la harina, añadir la leche y hervir a fuego lento durante unos minutos. Añadir el jamón o la lengua picados, el perejil, la chalota, las yemas de los huevos duros, un poco de zumo de limón y sazonar al gusto. Rellene las cavidades de las claras de huevo con la preparación, reboce cuidadosamente con huevo y pan rallado y fría en grasa caliente hasta que estén bien doradas. Escurra bien y sirva adornado con perejil frito crujiente.

TIEMPO.

-Aproximadamente 30 minutos. Suficiente para 4 personas.

 Y, como queda dicho, les ofrezco ahora el índice del libro para que ustedes puedan, si lo desean, solicitarme algunas otras recetas.




Bien, deseando que les salgan ricos los buñuelos, me despido: 
¡Hasta la próxima!


 

 

 

domingo, 16 de marzo de 2025

Las ideas políticas a lo largo de la historia - 4

Bien, queridos amigos, volvemos a nuestro libro guía Antología de las ideas políticas, de Bouthoul y Ortuño, pero, debo confesarles, abrumado, que temo que dejará de serlo porque me ha decepcionado con las traducciones que, a mi gusto, no son muy claras.

Y hoy tenemos a nuestro conocido Tucídides y al maestro Platón. Veamos:

Tucídides

 TUCÍDIDES (hacia 460 – hacia 395 antes de la Era Común). Nacido en Atenas de una familia noble, descendiente del príncipe tracio Oloros, suegro de Milcíades, emparentado con Cimón y quizás con Pisístrato, Tucídides tras una educación seria y refinada, fue nombrado comandante de la flota ateniense en 424, para proteger la Tracia de los espartanos. Habiendo fracasado se le acusó de traición, salvándose gracias al exilio en Tracia, donde se consagró durante muchos años a la explotación de las minas de oro. Aprovechó el exilio para viajar y recoger testimonios para su Historia de la guerra del Peloponeso contra los espartanos que viéramos en la nota anterior. Siguió, para ello, un método imparcial y objetivo que hizo de él el primer historiador de la antigüedad. Su visión informada y clara de los discursos y de las arengas, sirven para el mejor conocimiento de la política griega. Portavoz de Pericles, Tucídides nos comunica su concepto de la democracia y de la guerra, en donde el realismo corre parejo con el entusiasmo.

La flor en el fusil

Por ambas partes se alimentaban grandes proyectos, dedicando todas sus fuerzas a la preparación de la guerra. Nada más natural: Cuando un asunto se comienza, todo el mundo demuestra mayor interés. Los hombres en edad militar, por entonces abundantes en el Peloponeso y en Atenas, se lanzaban a la lucha sin experiencia, pero con ardor. El resto de Grecia se había sobreexcitado ante el conflicto que oponía a las ciudades más poderosas. Se propalaban variadas predicciones y los adivinos multiplicaban los oráculos en las ciudades que se estaban preparando para la guerra.

                                                                                                                                    I, VIII.

Democracia ateniense

Nuestra constitución política no tiene nada que envidiar a las leyes que rigen a nuestros vecinos; lejos de imitarlos estamos dando el ejemplo a seguir. Debido a que el Estado, entre nosotros, se administra en interés de la masa y no de una minoría, nuestro régimen se llama democracia... Nuestra regla para gobernar la república es la libertad y en nuestras relaciones cotidianas no existe lugar para la sospecha; no nos enfadamos con el vecino, si hace lo que le parece; además, no nos gustan esas humillaciones que, aunque no supongan ninguna pérdida material son, sin embargo, muy dolorosas, por el espectáculo que ofrecen.

II, XXXVII.

Los juegos y la guerra

Por otra parte, para acabar con tanta dejadez, hemos evitado que el alma repose en exceso; hemos instituido los juegos; las fiestas que tienen lugar del principio hasta el fin del año, diversiones especiales y maravillosas cuya práctica diaria aleja la tristeza.

En lo que se refiere a la guerra he aquí en qué nos diferenciamos de nuestros adversarios. Nuestra ciudad está abierta a todos; nunca hemos sentido xenofobia como para eliminar algo de un conocimiento o espectáculo cuya revelación pudiera aprovechar a nuestros enemigos. Basamos nuestra confianza, mucho más en nuestro propio valor cuando hay que actuar, que en los preparativos y en las astucias de la guerra. En lo que se refiere a la educación, otros pueblos, mediante un penoso entrenamiento, acostumbran a los niños desde su edad más joven al valor viril; nosotros, a pesar de que vivimos sin coacciones, nos enfrentamos, con tanto valor como ellos, ante los posibles peligros.

II, XXXVIII.

Valor del desprecio

...Debe dar más vergüenza dejarse arrebatar los bienes propios que el fracaso tratando de conseguirlos. Tenemos que enfrentarnos al enemigo llenos de confianza y llenos de desprecio. Cuando el éxito favorece la ignorancia, en el alma del cobarde nace una orgullosa presunción; el desprecio sólo puede existir en quien tiene conciencia de su superioridad intelectual. Nosotros poseemos ese sentimiento. En igualdad de condiciones, la inteligencia que se apoya en la grandeza de alma proporciona mayor seguridad y mayor audacia; no se basa tanto en la esperanza, que es vacilante, como en el conocimiento racional de los acontecimientos, lo que permite descifrar el porvenir con mayor seguridad.

II, LXII.

Injusticia y necesidad

No podéis renunciar a ese imperio, aunque actualmente, por miedo y por deseo de descanso, llevéis a cabo ese acto heroico. Consideradlo como la tiranía: conseguirlo puede significar una injusticia; renunciar a él constituye un peligro.

II, LXIII.

Pericles o el monarca demócrata

La influencia de Pericles se basaba en la consideración de quienes lo rodeaban y en la profundidad de su inteligencia; su desinterés era absoluto, sin atentar contra la libertad; sabía contener a la multitud que él dirigía, mucho mejor de lo que ella creía dirigirlo. Habiendo conseguido su influencia honestamente, no tenía por qué halagar a la multitud. Debido a su autoridad personal, podía enfrentársele incluso demostrar su irritación. Siempre que los atenienses caían en la tentación intempestiva de la audacia o del orgullo, los llenaba de temor; pero si se atemorizaban sin motivo, les devolvía la confianza. Este gobierno llevaba el título de democracia, aunque en realidad era el gobierno de un hombre solo. Sus sucesores, ninguno de los cuales tenía su superioridad, al pretender elevarse a un primer plano, se veían obligados, para halagar al pueblo, a descuidar los asuntos,

II LXV.

Saber terminar la guerra

Nuestras previsiones no se han cumplido, desgracia a la que están expuestos igualmente todos los hombres. Por eso, no es justo que el poderío actual de vuestro Estado y vuestros éxitos recientes os inciten a creer que la fortuna estará siempre de vuestro lado. Son sabios aquellos que, para su seguridad, desconfían del éxito; ellos son igualmente, quienes mejor conllevan el infortunio; no pueden imaginarse que la guerra se desarrolle de acuerdo con sus deseos, sino más bien que en la guerra los hombres son juguetes del destino. Gracias a eso están menos expuestos a los fracasos, porque no se dejan embriagar por la victoria y saben elegir el momento, en que todo va de acuerdo con sus deseos, para poner fin a la guerra.

IV, XVIII.

Súbditos temibles

No son los pueblos que tienen un imperio, como los lacedemonios, los más temibles para los vencidos (además no estamos luchando aquí contra los lacedemonios), sino que son los súbditos, cuando atacan a sus antiguos dueños y consiguen vencerlos.

V, XCI.

La ley del más fuerte

(Los atenienses:) Ya no tememos que nos falte la benevolencia divina. No deseamos ni realizamos nada que se oponga a la idea que los hombres tienen de la divinidad, nada que no cuadre con las pretensiones humanas. Los dioses, según nuestra opinión, y los hombres de acuerdo con nuestro conocimiento de las realidades, tienden por necesidad de su naturaleza, a dominar allí donde sus fuerzas prevalecen. No somos nosotros quienes hemos establecido esta ley, ni tampoco los primeros en aplicarla, Antes de nosotros ya se sabía y subsistirá para siempre. Nos aprovechamos de ella, perfectamente convencidos de que vosotros, como los demás, si tuviérais nuestro poderío, os comportaríais del mismo modo. En lo que respecta a la divinidad, según todas las probabilidades, no tememos quedarnos en estado de inferioridad.

V, CV.

El temor recíproco

...Pero, como ellos (los atenienses) habían sometido a la mayoría de los aliados y nosotros éramos los únicos que nos manteníamos en plano de igualdad con ellos, tal situación tenía que resultarles penosa: los demás habían cedido y sólo nosotros los tratábamos como a iguales. Por otra parte, su poderío aumentaba al mismo tiempo que nuestro aislamiento. El miedo recíproco resulta la única garantía para una alianza fiel. Quien se siente tentado de escapar a las condiciones de una alianza, sólo puede oponerse a esta tentación, por el temor de no ser el más fuerte, si se decide a atacar.

III, XI

Historia de la guerra del Peloponeso,

 

Platón

 ...PLATÓN (hacia 427 antes de la Era Común).

Al morir Sócrates en 399, Platón, huyendo de Atenas, realizó un viaje que lo condujo a Egipto, y más tarde al Sur de Italia, donde en Siracusa se hizo amigo de Dion, cuñado de Denis el Antiguo, tirano de la ciudad. Este, molesto por las críticas que el filósofo hizo de su política, lo vendió como esclavo a Egine, de quien lo compró uno de sus amigos para libertarlo. En 367, al morir Denis el Antiguo, Dion llamó nuevamente a Platón a Siracusa; pretendía hacerlo consejero del nuevo tirano, Denis el joven. Nueva experiencia desgraciada, que obligó al mismo Dion a exiliarse y que supuso para Platón la indiferencia del déspota. En 361, tercer intento, que esta vez acabó con el encarcelamiento de Platón, liberado gracias a un barco de guerra ateniense. Estos fracasos 'repetidos no lo alejaron de la política y cuando escribía Las Leyes, un, proyecto de constitución para Siracusa, murió, después de haber fracasado tres veces, al tratar de aplicarla a la realidad. De hecho, para Platón la política fue una suprema ambición filosófica. Trata de ella en La República y en La Política, que son, con Las Leyes, sus diálogos más largos y más importantes. Esta obsesión política se la debía Platón, sobre todo, a los acontecimientos de la historia griega, donde las revoluciones se habían ido sucediendo en una decadencia continua de la ciudad. Se la debía también, a su concepción metafísica de las ideas o formas inteligibles, lo que implicaba la esencia de una ciudad ideal. La política platónica, no es reformista: Una sociedad que no se puede corregir debe ser rehecha. De ahí la importancia capital de la educación, concebida para formar ciudadanos ideales, y el principio comunitario que debe unirlos, puesto que su único bien debe ser la virtud y el que hayan sido formados en la perspectiva única de la vida colectiva. Esta educación sólo puede darla el filósofo. Tal es el tema de La República. En La Política y en Las Leyes, Platón es menos utópico. Se preocupa un poco más de la realidad y toma en consideración la imperfección humana. Pero se sigue inspirando del principio comunitario, si no comunista. A pesar de lodo y a pesar del carácter utópico o abstracto de su pensamiento político, Platón supo descubrir, en el estado real de las sociedades políticas, con pesimismo y con lucidez, algunas de las leyes secretas que regulan los diversos regímenes.

Gobernar es un castigo

...Las personas de bien no quieren gobernar, ni por las riquezas, ni por los honores: no quieren ser tratados como mercenarios, al exigir claramente el salario de su función, ni como ladrones, obteniendo por sí mismos beneficios secretos de su cargo. Por eso, es necesario que se les obligue, como castigo, a tomar parte en el gobierno; de esta forma se arriesga, al tomarse voluntariamente el poder sin esperar la necesidad, que les produzca cierta vergüenza. El castigo más grave está en ser gobernado por alguien más ruin que uno, al negarse uno mismo a gobernar: y por miedo a este castigo, me parece, las personas honestas que están en el poder se encargan del gobierno.

Libro I, XIX.

...El Estado debe su nacimiento a la impotencia en la que se encuentra el individuo para satisfacerse a sí mismo y en su necesidad de mil cosas.

I, XI.

Cualidades del hombre de Estado

...Filósofo, irritado, rápido y fuerte, esto es lo que debe ser naturalmente, el hombre destinado a convertirse en un excelente guardián del Estado.

II, XVI.

Los únicos que tienen derecho a mentir son los gobernadores de la ciudad, para engañar a los enemigos o a los ciudadanos, si así lo exige el interés del Estado; nadie más debería hacer una cosa tan delicada,

A cada cual su función

Lo que distingue a nuestro Estado es que el zapatero se ocupa de sus zapatos y no es piloto a la vez que zapatero; el labrador es labrador y no juez a la vez que labrador y el guerrero es guerrero y no comerciante a la vez que guerrero, y así todos los demás.

III, IX.

Es evidente a todas luces que los viejos deben ordenar y los jóvenes obedecer.

III, XIX.

Causas de la ruina del Estado

El Estado se hundirá cuando esté dominado por el hierro o por el bronce.

III, XXI.

En cuanto (los guardianes del Estado) sean como los demás, propietarios de un campo, de edificios y dinero, de guardianes que son, se convertirán en administradores y labradores; de defensores de la ciudad, en sus tiranos y sus enemigos; odiando y odiados, acosando y acosados, de esta forma pasarán su vida; temerán más y con mayor frecuencia a los enemigos de dentro que a los de fuera y por sí mismos llevarán a la ciudad hasta el borde del abismo.

III, XXII.

Hemos encontrado (. . .) otra tarea para nuestros guardianes, la de impedir, por todos los medios, que esos dos males (la riqueza y la pobreza) penetren, sin que ellos lo sepan, en la ciudad (. . .) porque, además de este deseo de novedades, provoca, al mismo tiempo, la bajeza y el mal obrar.

IV, II.

…mientras el engrandecimiento no llegue a comprometer la unidad del Estado, que se engrandezca, pero no más.

IV, III.

Una minoría de sabios

…un Estado constituido conforme la naturaleza, y considerado en su conjunto, debe el título de prudente al cuerpo menos numeroso, a la parte más pequeña de él y a la ciencia que esta posee, gracias a quienes están a su frente y lo gobiernan; y, según parece, corresponde al grupo menos numeroso tener participación en esa ciencia que, entre todas, es la única que merece el nombre de prudencia.

IV, VI.

Una mayoría moderadora

…si el valor y la sabiduría, que solo se encuentran en una parte del Estado, lo convierten una en sabio y la otra en valeroso, no ocurre lo mismo con la moderación: Esta alcanza, absolutamente, a toda la ciudad y realiza el acuerdo perfecto entre los ciudadanos, sin distinción de clase, baja, alta o media en la que los coloque su inteligencia o, si quieres, su fuerza, su número, sus riquezas o cualquier otra ventaja…

IV, IX.

De la injusticia

"...la usurpación de las funciones de otros y la mezcla de las tres clases causarían un gran peligro al Estado y no nos equivocaríamos al considerarlo como verdadero crimen (...) pero, ¿tú no llamarías injusticia a un verdadero crimen contra el Estado?

IV, X.

...por el contrario diremos que, cuando los tres órdenes de mercenarios, auxiliares y guardianes se limitan a sus atribuciones y cada uno de ellos realiza la tarea que le corresponde dentro del Estado, el resultado es lo contrario de lo que acabamos de decir, esto es, la justicia y lo que hace que un Estado sea justo.

IV, XI.

Comunismo

...Las mujeres de los guardianes deberán estar desnudas, porque les servirá de vestido su virtud y participarán, junto con ellos, en la guerra y en la vigilancia del Estado, sin dedicarse a nada más.

V, VI.

Las mujeres de nuestros guerreros serán comunes para todos ellos; y ninguna cohabitará en particular con ninguno de ellos; los niños serán asimismo comunes y ni el padre conocerá a su hijo, ni el hijo a su padre.

V, VII.

En cuanto a los niños, a medida que vayan naciendo, se entregarán a un comité que se ocupe de ellos, compuesto de hombres, de mujeres

o de personas de ambos sexos, ya que las funciones públicas son comunes a los hombres y a las mujeres.

V, IX.

A menos (...) que los filósofos gobiernen los Estados, o que quienes se llaman actualmente reyes y soberanos se conviertan en filósofos verdaderos y serios, de suerte que veamos reunirse en la misma persona, la autoridad y la filosofía, y que por otro lado una ley rigurosa excluya del gobierno a la multitud de aquellos que por sus talentos se inclinan hacia una o la otra exclusivamente, no habrá, mi querido Glaucón, remedio posible para los males de los Estados, ni tampoco, creo yo, para los del género humano.

V, XVIII.

El ciudadano "honorable"

(El hombre timocrático, o del gobierno del honor). Debe ser (. . .) más confiado en sí mismo y estar menos atraído por las Musas, aunque las aprecie; le. gustan los discursos, aunque no sea todo un orador. Un hombre de esta categoría es duro con los esclavos, en lugar de despreciarlos, como hace quien ha recibido una perfecta educación; es amable con los hombres libres y obediente con los magistrados; amigo del poder y de los honores; pero no apoya sus pretensiones al mando en la elocuencia o en cualquier cualidad por el estilo, sino en sus hazañas guerreras y en sus talentos militares.

VIII, V.

De la oligarquía

(. . .) Ese Estado no es uno, sino dos, el de los pobres y el de los ricos, que conviven en el mismo lugar y que están conspirando incesantemente uno contra el otro (. . .) Tampoco es una ventaja la casi absoluta certeza de la impotencia de los oligarcas para hacer la guerra, porque necesitan armar al pueblo, temiéndolo más que al enemigo, o si no lo hacen así, han de tomar parte en la batalla como oligarcas, además de que su avaricia les impedirá sufragar los gastos de la guerra.

VIII, VII.

De la democracia

...la democracia se establece cuando los pobres, vencedores de sus enemigos, asesinan a unos, destierran a los otros y se dividen el gobierno y las magistraturas; es frecuente que las magistraturas se repartan por sorteo y por igual, con los que quedan.

VIII, X.

Esta constitución (...) da la impresión de ser la más hermosa de todas, como una capa pintarrajeada, en la que se combinan toda clase de colores; ese gobierno abigarrado con tantos caracteres podría aparecer como modelo de belleza; y es muy posible (...) que semejantes a los niños y a las mujeres, en quienes todo lo pintarrajeado excita la curiosidad, muchas gentes lo consideraran efectivamente como el más hermoso.

VIII, XI.

Cuando un Estado democrático falseado por la libertad, encuentra a su frente dirigentes incapaces, desaparece la medida y se embriaga de pura libertad; entonces, si quienes gobiernan no son extraordinariamente flexibles y no conceden la libertad completa, se los acusa y castiga, como si fueran criminales y oligarcas.

VIII, XIV.

Del exceso de libertad sólo puede resultar un exceso de servidumbre, tanto en el individuo como en el Estado.

VIII, XV.

De la tiranía

¿No tiene el pueblo la costumbre invariable de elegir a un favorito para colocarlo al frente, alimentando y acrecentando su poder?

VIII, XVI.

(El tirano) debe (. . .) comprender con una aguda mirada quiénes son los que poseen valor, altura de alma, prudencia, fortuna y es tal su dicha que se ve obligado, a pesar suyo, a luchar contra todos y a tenderles lazos, hasta que haya limpiado el Estado (...). Debe vivir entre gentes que son en general despreciables y que además lo odian, o renunciar a la vida.

VIII, XVII-XVIII.

La República.

 

domingo, 9 de marzo de 2025

2001: Odisea del espacio

Bien, queridos amigos, el título ya nos dice de qué va esta nota. Si, se trata de que ahondemos un poco en ese interesante ensayo cinematográfico de Stanley Kubrick, 2001: Odisea del espacio.


Ya en este foro he hecho mención a dos episodios de la mencionada película, el primero se encuentra en mi cuento Mizuki, en el que mi bella acompañante, Mizuki, respecto de las experiencias cercanas a la muerte, me dice:

- Recordarás seguramente, Martín san, la película 2001: Odisea del espa­cio. Lo que tal vez no recuerdes es que, cuando la computadora que dirigía la nave, la HAL 9000, comienza a ser desconectada por el protagonista, podríamos decir, cuando agoniza, comienza a cantar "Una bicicleta para dos", canción que había apren­dido en sus primeros días. Pues bien, Stephen L. Thaler, físico de la McDonnell Douglas, descubrió que esa vuelta a lo aprendido en una fase temprana es lo que realmente le ocu­rre a una red neuronal artificial cuando poco a poco se la va “ma­tando”. A medida que se acerca a la “muerte”, empieza a emitir, no incohe­rencias, sino información aprendida con anterioridad; por así decirlo, su vida de silicio pasa como un destello ante sus ojos.
- Es imposible que esto no nos re­cuerde las llamadas experiencias en el umbral de la muerte; al fin y al cabo, los creadores de redes neuronales pretenden al diseñarlas remedar la estructura y función de un cerebro biológico. Una red neuronal, como el cerebro, es capaz de aprender. Redes neuronales instruidas pue­den tomar a su cargo multitud de tareas, desde la compresión de datos hasta la modelización de los mercados bursátiles.
- Pues bien, mientras investigaba aplicaciones posibles para ellas, Thaler, por curio­sidad, se puso a ver qué pasaba cuando se aniquilaba una red neuronal. Preparó a tal fin un programa que fuera des­truyendo la red gradualmente, cortan­do al azar las conexiones entre uni­dades. Tras cada paso, Thaler examinaba la salida de la red.
- Cuando se destruían entre el 10 y 60 por ciento de las conexiones, la red escupía un galimatías sin sen­tido. Pero cuando el número de co­nexiones destruidas se acercaba al 90 por ciento, la salida empezaba a estabilizarse en valores bien caracte­rizados. En el caso de la red de Thaler, gran parte de lo producido eran los estados con los que fue instruida.
- De modo que redes neuronales construidas a imagen y semejanza del cerebro, cuando son “desmontadas” paso a paso, “recuerdan” lo que primero aprendieron. Del mismo modo que un humano cercano a la muerte recuerda a seres queridos que ya no están como su madre, por ejemplo.

- Es más, si hiciéramos lo mismo con redes más complejas, por ejemplo, una que produjera imágenes. ¿Te extrañaría que al “desmontarla” mostrara en el monitor una luz que brilla al extremo de un largo túnel?

El segundo episodio lo he mencionada varias veces al hablar de temas como la necesidad de seguir un macho alfa, de agruparse en clanes y de la aparición del bulling.

Así pues, me pareció oportuno ahondar un poco sobre la película en sí, dado que ya ha pasado más de medio siglo desde su estreno.

Es con ese motivo que les traigo dos videos sobre ella. En el primero, verán al género homo cuando descubre la herramienta y cuando se agrupa en clanes para mejorar sus posibilidades de supervivencia. Además, es una delicia escuchar la música que dispuso Kubrick para este tramo de la película: La obertura Así habló Zaratustra, de Richard Strauss.

Helo aquí:

https://www.youtube.com/watch?v=yZ0qJ1KngWg

Y el segundo video es una interpretación de la película que, deliberadamente, Kubrick no hizo muy lineal. En él se la recorre de principio a fin y nos encontramos, entre otras cosas, con HAL 9000.

Helo aquí:

https://www.youtube.com/watch?v=p4x5NmGiJTg

Pero, no quisiera finalizar sin dejarles una versión de la magnífica obertura de Strauss para su deleite de ustedes.

Hela aquí:

https://www.youtube.com/watch?v=x70xfXm6h-4

 

Y, ahora sí, me despido con un sonoro: ¡Hasta la próxima!

 

 

domingo, 2 de marzo de 2025

Curiosidades del idioma español

 ¡Muy buenos días, queridos amigos!

Como ya les he comentado en ocasiones anteriores, este foro nace con la idea de discutir en él ideas de todo tipo y color. De ahí su nombre. Y, fiel a ese paradigma, hoy quiero dedicar esta nota a curiosidades del idioma español. Y, para ello, voy a apelar al auxilio de una muchacha de cuyo nombre no he podido enterarme, pero que tiene un canal en YouTube dedicado a ello.

Hay algunos pasajes de sus alocuciones que pueden resultar un poco técnicos, pero, nada que ustedes, estimados lectores, no puedan superar.

No haré comentarios sobre el contenido de los videos que les acompaño porque los títulos ya son suficientemente claros. Bueno, sí, haré uno. Los memoriosos de ustedes recordarán que les he comentado que asistí a un colegio manejado por los sacerdotes jesuitas, los cuales, para ordenarse como tales, debían recorrer un período de aprendizaje de 15 años en el cual eran preparados extensamente. Por ejemplo, debían rendir Filosofía, pero debían hacerlo ¡en latín!, de modo que, para rendir Filosofía había que haber aprobado Latín.

Pues bien, el primer video de hoy La épica historia de por qué el español perdió las declinaciones del latín me hizo recordar todo esto.

¿Por qué Martín?

Pues, porque recordé a uno de los sacerdotes que, en una oportunidad nos dijo, charlando sobre el latín, que se trataba de una lengua que no guardaba el orden claro de español en el que se ordenan sujeto-verbo-predicado sino que las palabras podían tener una amplia posibilidad de ordenamiento. 

Y, justamente, nuestra guía de esta nota, N.N., nos explica el por qué de ello en el primer video. Y, lo cierto es que queda muy claro. Así pues, he podido darle un cierre a aquella anécdota de la juventud después de todo el tiempo transcurrido.

Así las cosas, los dejo con N.N.

N.N.

1.- La épica historia de por qué el español perdió las declinaciones del latín.

https://www.youtube.com/watch?v=SZZEoS-w5S8

2.- ¿Sabrías conjugarlos? | Los verbos más difíciles del español

https://www.youtube.com/watch?v=-TBfGlpFClM

3.- Presidenta, la explicación definitiva de este femenino correcto

https://www.youtube.com/watch?v=hSszW5UP16o

4.- Palabras navideñas en español

https://www.youtube.com/watch?v=bSnGWI_OuBY

5.- Enantiosemia, palabras que son autoantónimas

https://www.youtube.com/watch?v=TI_0Fq-HRpg

6.- B y V: origen de las letras y pronunciación

https://www.youtube.com/watch?v=nwGN0Rcv4ow

7.- Las palabras que tienen más significados y la más larga

https://www.youtube.com/watch?v=6GZBnTnNY6c

8.- Puntuación en español, usos del punto

https://www.youtube.com/watch?v=QeX-5Ewzgq8

9.- Novedades Diccionario RAE 2024

https://www.youtube.com/watch?v=c2bMmComALQ

Bien, queridos amigos, espero que esta nota los haya sorprendido gratamente y hayan pasado buenos momentos con ella.

Solo me queda, entonces, despedirme: ¡Hasta la próxima!

 

Acerca de los idiomas

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