domingo, 25 de octubre de 2026

Reflexiones 3

¡Los saludo, queridos amigos! 

Los saludo y les comento que quiero dedicar esta nota a, como explicita el título, un par de reflexiones que me han sido provocadas por dos opiniones vertidas por amigos míos en distintos grupos de WhatsApp.

Veamos:

Opinión número 1: Se charlaba en el grupo acerca de la posibilidad de que, en el futuro, la IA pueda significar la desaparición del homo sapiens y este amigo acotó: Lo mismo se dijo de la bomba atómica y aquí estamos, más de ochenta años después y no ha sucedido. Creo que se exagera con lo del peligro de la IA.

Opinión número 2: Yo había publicado la siguiente imagen en el grupo.

Y la había acompañado del siguiente comentario:

“No todo lo que reluce es oro”.

Y fue entonces que mi amigo comentó:

Es duro, pero necesario, descubrir la mentira, para no vivir engañados.

-        ¿Y qué alarmas dispararon en tu cabeza estas opiniones, Martín?

Bueno, para responder esa pregunta, permítanme que les presente al general, cinco estrellas, Curtis LeMay.

Veamos:

Curtis LeMay

Se trató de un guerrero frío y beligerante que fue retratado en la película satírica Dr. Strangelove, como el general de gatillo fácil Jack D. Ripper.

Para formarnos una idea de su personalidad les cuento que, en las campañas aéreas contra Japón durante la Segunda Guerra Mundial, LeMay abandonó la política establecida del bombardeo de precisión a la luz del día. En cambio, cargó sus B29 con bombas incendiarias y los envió a lo largo de las ciudades japonesas durante la noche. Como LeMay describió: Los B29 "chamuscaron, cocinaron y hornearon hasta la muerte", a unos 330.000 japoneses. Para que ustedes se hagan una idea del significado de esta cifra, les comento que es mayor que la cantidad de muertos por efecto de las bombas atómicas arrojadas sobre Hiroshima y Nagasaki que se estima entre 105.000 y 120.000 japoneses.

Después de la Segunda Guerra Mundial, LeMay sirvió en el Pentágono. En 1947, fue trasladado a Wiesbaden, Alemania para comandar las Fuerzas Aéreas de EE.UU. en Europa. Regresó a los EE.UU. en octubre de 1948 para hacerse cargo del Comando Aéreo Estratégico (SAC).

El primer plan de guerra de LeMay, redactado en 1949, propuso la descarga de "todo el arsenal de bombas atómicas en un solo ataque masivo" - dejando caer 133 de ellas en 70 ciudades de la Unión Soviética, en un lapso de 30 días. Él pensaba que había que aprovechar la ventaja nuclear que, en ese momento, llevaba EE.UU. sobre los soviéticos. Hacia el final de su mandato, el SAC estuvo en constante alerta y listo para ejecutar un ataque atómico sin cuartel en cualquier momento. LeMay fue comandante del SAC hasta junio de 1957.

LeMay fue nombrado Vice Jefe del Estado Mayor de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos en 1957 y Jefe del Estado Mayor en 1961. Como miembro del Estado Mayor Conjunto durante la Crisis de los Misiles de Cuba, LeMay recomendó al presidente John F. Kennedy que enviara la Armada y el SAC a rodear Cuba y si es necesario, "freírla". Cuando la crisis terminó pacíficamente, LeMay lo llamó "la mayor derrota de nuestra historia."

Se ha escrito sobre la agria relación del general LeMay con el presidente Kennedy: John Kennedy y su gente clave estaban decididos a tomar el control sobre los militares, una hazaña que ningún presidente había logrado desde la Segunda Guerra Mundial. Los jefes se resintieron con los Kennedy y sus jóvenes promesas que tenían poca o ninguna experiencia en el mando militar, los jefes estaban acostumbrados a presidentes que les permiten hacer sus cosas sin la molesta interferencia de los políticos.

LeMay se hizo legendario por su manía de querer empezar la Tercera Guerra Mundial provocando a la Unión Soviética con vuelos de reconocimiento no autorizados que penetraran sus límites prohibidos.

Al parecer, LeMay se había vuelto inmune al horror de la matanza. Como vimos más arriba, dirigió el ataque incendiario con napalm contra Japón –estimando que murieron "más personas en un período de seis horas que en cualquier momento en la historia del hombre." Dijo de la guerra: "Hay que matar a la gente y cuando has matado lo suficiente dejan de pelear." Una vez dijo: "Matamos -qué- veinte por ciento de la población de Corea del Norte" Más de dos millones de civiles murieron en la campaña de LeMay de bombardeos con napalm y destrucción de enormes presas para inundar las vías fluviales.

LeMay fue el cabecilla de los jefes del Estado Mayor Conjunto que instó a Kennedy a ir a la guerra en la Bahía de Cochinos y más tarde en la crisis de los misiles cubanos. Kennedy resistió sabiamente las recomendaciones del Estado Mayor Conjunto. LeMay fue el autor de la propuesta del primer ataque nuclear, diciendo que debemos dar a los rusos el "punch del Domingo" antes que ellos nos lo den a nosotros.

En la década de 1950, bajo Eisenhower, LeMay tenía autoridad para ordenar un ataque nuclear sin autorización presidencial, si el presidente no podía ser contactado. Esa opción fue extendida hacia los niveles inferiores por el general Thomas Power, jefe de la SAC, quien el mismo LeMay describió como "no estable" y un "sádico". La propuesta de LeMay para un madrugador ataque nuclear y la destrucción masiva de los soviéticos fue desechada por Eisenhower, a quien LeMay llegó a considerar como indeciso. Se disgustó aún más con Kennedy, a quien LeMay consideró un cobarde. Habló abiertamente sobre un ataque preventivo en el que cien millones de personas morirían.

Si alguna vez hubo un general desorbitado y loco, que diera un golpe de Estado, ese parece haber sido el general Curtis LeMay.

Después que se retiró de la Fuerza Aérea, se asoció con el gobernador segregacionista George Wallace en una candidatura fracasada para la vicepresidencia. En los años posteriores a su fallida carrera política se convirtió en algo así como un recluso, rara vez salía de su casa. Murió en 1990.

-        ¿Y por qué has traído este personaje a nuestra consideración Martín?

-        Pues, porque se puede ver que, si LeMay hubiera tenido, en algún momento, el poder de decidir sobre si atacar o no a la URSS, y con armas atómicas, sin lugar a dudas lo habría hecho, desatando la Tercera Guerra Mundial. Con él estuvimos muy cerca de ello, de modo que la opinión número 1 vista al comienzo comienza a resquebrajarse.

 Pero, hay más episodios a considerar. Veamos, por ejemplo, el siguiente:

Tenemos a Stanislav Petrov el 26 de septiembre de 1983. Eran las 00:14 en el búnker Serpukhov-15, a 100 km de Moscú. Petrov era teniente coronel y estaba de guardia del sistema de alerta temprana Oko, el satélite que detectaba misiles de http://EE.UU.

De golpe el sistema chilló: UN MISIL LANZADO DESDE http://EE.UU.

30 segundos después: SEGUNDO MISIL. Después: TERCERO, CUARTO, QUINTO.

La pantalla en rojo decía "ATAQUE" con la máxima confianza. El protocolo soviético era clarísimo: si ves un ataque, informás hacia arriba y el Estado Mayor lanza la represalia en minutos. La Tercera Guerra Mundial nuclear empezaba ahí.

Todos en el búnker lo miraron. Pero Petrov pensó: "esto no tiene sentido".

Su razonamiento fue:

1. Si http://EE.UU. ataca de verdad, no manda 5 misiles. Manda cientos para destruirnos de un golpe. 5 misiles no desarmaban a la URSS, solo nos dejaba la excusa para contraatacar. No es lógico.

2. El sistema Oko era nuevo. Llevaba un mes. Él mismo sabía que fallaba mucho por reflejos del sol en las nubes.

3. El radar terrestre no confirmaba nada. Solo el satélite.

Entonces violó el protocolo. No apretó el botón. Reportó a sus superiores: "Es una falsa alarma, falla del sistema".

Y tuvo razón. Era el sol reflejándose en nubes altas sobre Montana que el satélite confundió con el calor de misiles.

Si hubiera informado "ataque confirmado", la URSS habría lanzado sus misiles. http://EE.UU. habría respondido. Se estima que hubieran muerto la mitad de la humanidad en horas.

¿Su recompensa? Ninguna. Lo investigaron, lo culparon por no llenar bien el libro de guardia, lo sacaron de ese puesto y lo mandaron a un cargo menor. Lo mantuvieron en secreto 15 años hasta que cayó la URSS.

Murió en 2017 en una casita en las afueras de Moscú, con una pensión de 200 dólares, casi olvidado.

Él mismo dijo después: "Era mi trabajo, pero fue suerte. Yo era el tipo correcto en el momento y lugar correctos".

En 1983 también hubo otro caso: Vasily Arkhipov en 1962 evitó un lanzamiento nuclear en un submarino durante la Crisis de los Misiles.

Así de cerca hemos estado, amigos de la guerra nuclear, de modo que la frase, alegre, de que en 80 años no ha pasado nada no se sostiene. Es más, en cualquier momento puede desatarse un conflicto nuclear, o porque aparezca un nuevo LeMay o porque no estén un Petrov o un Arkhipov en el momento y lugar indicado.

Y téngase en cuenta que las bombas nucleares hoy son muchísimo más destructivas que las que se usaron en Hiroshima y Nagasaki. Y no es solo el número, es cómo crece la destrucción.

Hagamos la cuenta base:

1945

- Hiroshima (Little Boy): 15 kilotones = 15.000 toneladas de TNT. Mató a ∼140.000 personas.

- Nagasaki (Fat Man): 21 kilotones = 21.000 toneladas.

Hoy, en 2026, lo que lleva un misil promedio:

Una ojiva moderna estándar, no la más grande, la que hay por miles:

- EE.UU. W87 / W88: 300 a 475 kilotones.

- Rusia Topol-M / Yars: 500 a 800 kilotones.

- Francia, China, Reino Unido: entre 100 y 300 kilotones.

Es decir, un arma táctica o estratégica normal de hoy es entre 20 y 50 veces Hiroshima.

Y si vamos a las más grandes que siguen en servicio:

- B83 americana (aún en arsenal): 1.200 kilotones = 80 veces Hiroshima.

- La Tsar Bomba que probó la URSS en 1961: 50.000 kilotones = 3.333 veces Hiroshima. Esa ya no está en servicio, era demasiado grande hasta para ellos.

Y lo peor: en 1945 se tiraba UNA bomba desde UN avión. Hoy un solo misil intercontinental RS-28 Sarmat lleva hasta 10 ojivas de 500kt cada una, que se separan y caen en ciudades distintas. Un solo misil = 333 Hiroshimas repartidas.

Por eso en la Guerra Fría se pasó de hablar de "destruir una ciudad" a "destruir un país".

Mi pregunta es: ¿Qué pasa si el responsable de manejar ese arsenal es un Curtis LeMay?

¿Se sostiene decir que estamos exagerando al temer que se desate una guerra nuclear?

Del mismo modo, no estamos exagerando al decir que la IA tiene el potencial de destruir la humanidad. Con lo cual, hemos agregado otra causa de posible autodestrucción que nos lleva a pensar que nuestro futuro es incierto.

 

Y ahora vamos a la segunda opinión. Recordémosla:

Es duro, pero necesario, descubrir la mentira, para no vivir engañados.

Antes que nada, quiero establecer que estoy de acuerdo con esta frase.

-        ¿Y entonces, Martín?

Estoy de acuerdo con ella, pero, con una salvedad: Como ya hemos visto en otras notas de Policromía de Ideas, la mayoría de los homo ¿sapiens? la ignoran completamente y no les molesta vivir engañados mientras tengan panem et circenses. De hecho, ya el 31 de enero de 2022 vimos, en la nota De conductores y conducidos, cómo un N.N. cualquiera como Jim Jones logró fundar una secta de seguidores a los que mandó a suicidarse en un momento determinado.

¿Consideraron necesario sus seguidores el descubrir la mentira para no vivir engañados?

¡No, mes amis! Vivieron alegremente la mentira que les infundió Jones sin usar el cerebro del que los había dotado la naturaleza. Mataron, inclusive, a sus hijos, niños chicos, porque lo había ordenado “el líder”.

Inevitablemente viene a mi memoria la tremenda frase de ese estupendo pensador que fuera Cayo Salustio Crispo:

“Son pocos los que prefieren la libertad,

la mayoría prefiere un amo justo”.

-        ¿Por qué te acordaste de esa frase Martín?

Pues, porque conlleva la triste obligación de que, si mi amo me dice que dos mas dos es cinco, yo debo contestar: ¡Sí, mi señor!

Y, como dice Salustio la mayoría de los homo ¿sapiens? está cortada por esa tijera.

Entonces, sí, estoy de acuerdo con la opinión número dos, pero, siempre y cuando hablemos de la minoría pensante…

Y con ello me despido, queridos amigos:

¡Hasta la próxima!

 

 


domingo, 18 de octubre de 2026

NOTI-NIVI 21

Los saludo, queridos amigos. Los saludo y les entrego un nuevo NOTI-NIVI con novedades y curiosidades que, espero, hagan las delicias de todos ustedes.

Les comento que la primera curiosidad tiene la particularidad de que yo fui testigo de ella. Como buen fan que yo era de la serie Star Trek, no me perdía ningún episodio y fue así que vi el que registró el primer beso interracial visto en la pantalla.

¡Ah, mes amis, que tiempos aquellos!

Pero, veamos el:

ÍNDICE

1.- El beso de Kirk y Uhura en Star Trek, un hito de la televisión estadounidense

2.- Rayos X, láser y ciencia: las técnicas que revelan qué esconden las grandes obras de arte bajo su superficie

3.- Del griego de Homero al español actual: 5 palabras de la Odisea que seguimos usando casi 3.000 años después

4.- Cuando tiras de la cadena, los microbios del inodoro pueden llegar hasta el aire que respiras

5.- Vuelve el mito de la extinción de los pelirrojos

6.- Así es la rutina ideal para manejar el estrés desde la mañana, sin meditaciones ni mindfulness

7.- Europa ha dado luz verde a la pastilla diaria que casi duplica la supervivencia del cáncer de páncreas metastásico

Los dejo, entonces, en compañía del NOTI-NIVI de hoy y me despido:

¡Hasta la próxima!


 

 1.- El beso de Kirk y Uhura en Star Trek, un hito de la televisión estadounidense

Cómo Star Trek rompió barreras en la televisión y por qué el primer beso interracial de la serie marcó un antes y un después.

El beso de Kirk y Uhura en Star Trek se recuerda como uno de los primeros besos interraciales entre personajes protagonistas de una serie estadounidense y como un hito televisivo. La escena se emitió en la NBC el 22 de noviembre de 1968, en un episodio en el que el capitán Kirk besaba a la teniente Uhura, una mujer negra.

El beso se produjo bajo la influencia de los poderes telepáticos de unos alienígenas, que manipulaban la voluntad de ambos. El rodaje estuvo marcado por la tensión: se temía que las cadenas locales de los estados del sur se negaran a emitir el episodio.

Por ese motivo, los censores de la NBC intentaron que se filmara una versión alternativa. William Shatner, el actor que interpretaba a Kirk, boicoteó la propuesta y evitó ofrecerles una escena sin beso.

En el mismo episodio, Kirk pronunciaba una frase muy significativa: “De donde vengo, el tamaño, la forma o el color no importan”.

Nichelle Nichols estuvo a punto de dejar la serie

La escena no habría podido rodarse si Nichelle Nichols, la actriz afroamericana que interpretaba a Uhura, hubiera cumplido su propósito de abandonar la serie en 1966, tras la primera temporada. Quería trabajar en Broadway, porque sentía más vocación por el teatro musical.

Martin Luther King la convenció de que continuara. En una fiesta para recaudar fondos en Beverly Hills, le explicó que Star Trek era la única serie de televisión para la que él y su mujer permitían a sus hijos quedarse despiertos más allá de su hora habitual.

“En ella, por primera vez, somos vistos cada día en televisión como debe ser: como personas inteligentes, de calidad y bellas que pueden viajar al espacio”.

El líder de los derechos civiles le dijo directamente que no podía abandonar la serie.

Fuente: Muy interesante.

 

2.- Rayos X, láser y ciencia: las técnicas que revelan qué esconden las grandes obras de arte bajo su superficie

Descubre qué revelan los rayos X y otras técnicas contemporáneas en el análisis de pinturas: desde los bocetos preparatorios hasta las recetas alternativas de preparación de pigmentos.

El análisis del arte pictórico empieza, en ocasiones, lejos de la pincelada: se ilumina un cuadro con rayos X, se apunta con un láser Raman o se fotografía en bandas de luz que ningún ojo humano percibe. Gracias a estas técnicas, bajo la superficie visible pueden aparecer un dibujo desechado, un repinte, el rastro de un pigmento inusual o la huella de una mano ajena a la del maestro. La pintura deja entonces de ser una imagen fija y se convierte en un archivo de decisiones.

Algunos estudios técnicos recientes de obras de arte demuestran que la ciencia aún puede aportar pruebas nuevas sobre la concepción, ejecución y significado de estas piezas. Veamos cómo ha sido posible con el Salvator Mundi, un mural de Diego Rivera, la Sala de Constantino del Vaticano y el arte rupestre de Sulawesi.

Un mundo invisible bajo las capas de pintura

¿Qué hay debajo de Las Meninas de Velázquez, de El ciervo herido de Frida Kahlo o de La bruja de Salvator Rosa? Algunas tecnologías son capaces de mostrar lo que esconden las pinceladas de un cuadro. La radiografía de pinturas registra las diferencias de absorción de rayos X: los pigmentos con elementos pesados, como el plomo o el mercurio, aparecen con mayor contraste y delatan cambios de composición, clavos, soportes o zonas repintadas. No identifica a un artista, y sus resultados pueden volverse ambiguos cuando varios materiales responden de forma parecida.

Otras técnicas, como la reflectancia infrarroja, atraviesan ciertas capas y revelan los dibujos preparatorios, es decir, el boceto trazado antes de aplicar color. La luz ultravioleta, por su parte, hace visibles las fluorescencias asociadas a barnices, repintes y restauraciones antiguas.

La anomalía técnica de la Sala de Constantino

Durante la restauración de la Sala de Constantino de los Museos Vaticanos, un estudio técnico detectó una rareza reveladora. Se descubrió que dos figuras alegóricas, la Justicia (Iustitia) y la Cortesía (Comitas), no se pintaron al fresco, como el resto de la sala, sino directamente al óleo sobre el muro. Esta técnica experimental resulta arriesgada, puesto que la aplicación del óleo sobre la pared plantea serios problemas de adherencia y conservación. Esa anomalía se ha interpretado como el indicio material de una fase de ensayo atribuida al entorno de Rafael.

De la receta a la práctica

La identificación de pigmentos y el establecimiento de la autoría artística de una obra resultan mucho más sólidos cuando combinan varias técnicas. Así, la espectroscopía estudia cómo una sustancia absorbe, emite o dispersa la radiación: la fluorescencia de rayos X (XRF) informa sobre los elementos químicos presentes, mientras que la espectroscopía Raman aporta información molecular y mineralógica.

Pintado entre 1922 y 1923, el mural La creación, primera gran obra de Diego Rivera, ofrece un ejemplo notable. La tradición lo describía como una pintura encáustica, elaborada con cera de abeja fundida y resinas. Sin embargo, el análisis microquímico publicado en 2026 en ACS Omega por Aguilar-Rodríguez y su equipo detectó biomarcadores compatibles con resina de copal. Sin embargo, no se encontró ninguna evidencia de cera de abeja en las muestras examinadas.

La discrepancia entre la receta descrita y la práctica material puede deberse a una reformulación del artista, a una degradación selectiva de los componentes o a las limitaciones del muestreo. En cualquier caso, este caso concreto sugiere que lo que un artista dice hacer y lo que hace realmente no siempre coinciden.

¿Quién la pintó? La cristalografía y los límites de la plausibilidad

La cristalografía se ocupa del ordenamiento de los átomos en los sólidos cristalinos y puede identificar estructuras minerales. Su uso más comentado en un contexto artístico llegó con el Salvator Mundi, atribuido a Leonardo da Vinci. En un artículo publicado en 2026 en npj Heritage Science, Juan Manuel García-Ruiz y Dianne Modestini examinaron las diminutas manchas representadas en el orbe transparente que sostiene la figura de Cristo.

Su interpretación es que esas motas milimétricas no representarían simples burbujas de aire en el vidrio, sino que reproducirían inclusiones fluidas anisótropas, es decir, pequeñas cavidades con líquido atrapado dentro de un cristal, propias de una esfera de cuarzo o de cristal de roca. Las formas poligonales y su orientación correlacionada apuntarían a la simetría de un cristal real. De ser así, la pintura habría representado un fenómeno mineralógico más de tres siglos antes de que la ciencia lo describiera.

En este caso, la cristalografía solo establece qué formas pintadas son compatibles con determinadas estructuras cristalinas. Es, por tanto, un argumento de plausibilidad basado en la geometría. La atribución del Salvator Mundi sigue dependiendo del estilo, la procedencia, el historial de restauración y la comparación con obras documentadas, pero el uso de otras disciplinas para leer el cuadro proporciona un marco más amplio para su interpretación.

Los límites impuestos por la roca

El arte prehistórico ilustra con claridad los límites de estas técnicas científicas aplicadas al arte. Una investigación publicada en Nature en 2026 y centrada en Liang Metanduno, en la isla de Muna (Sulawesi sudoriental), dató la huella de una mano con una antigüedad mínima de 67.800 años. La técnica empleada, la datación por series de uranio-torio, mide el tiempo transcurrido desde la desintegración radiactiva del uranio presente en la calcita. La técnica, por tanto, permite datar la capa de calcita que cubre la pintura, pero no el pigmento. La cifra indica que la mano se imprimió, como mínimo, hace 67.800 años, pero no fija el momento exacto de su ejecución.

Incluso la inteligencia artificial, la herramienta más reciente, opera bajo esta lógica de cautela. Los algoritmos aplicados a mapas microscópicos de textura y topografía superficial pueden comparar los patrones de la pincelada y ayudar a localizar coincidencias, pero producen probabilidades y correlaciones, no veredictos. Sus resultados solo cobran sentido cuando se contrastan con el conocimiento del conservador, la historia material de la obra y el resto de las evidencias. De ahí que el laboratorio no sustituya al ojo experto: solo lo amplía.

Fuente: Muy interesante.

 

3.- Del griego de Homero al español actual: 5 palabras de la Odisea que seguimos usando casi 3.000 años después

Algunos términos y expresiones tomados de la Odisea homérica, como “odisea”, “mentor” e “Ítaca”, siguen vivos en el español contemporáneo.

Un titular de opinión denomina "canto de sirena" a las promesas dudosas de un partido político. Un artículo califica a las mujeres que esperaban el regreso de sus maridos del frente durante la Segunda Guerra Mundial como "Penélopes". Un usuario define su búsqueda de vivienda como "una odisea". Ninguno de ellos cita a Homero de manera consciente y, sin embargo, todos hablan (hablamos, más bien) con un vocabulario que nace de su obra. La Odisea ha logrado cambiar el rostro artístico, expresivo y cultural del Mediterráneo y más allá durante siglos, incluso en la era digital. Y lo ha hecho mediante el lenguaje.

El kit homérico: cinco palabras que seguimos usando

Desde los troyanos informáticos hasta las Circes seductoras, el lenguaje homérico de la Ilíada y la Odisea sigue muy vivo en el habla cotidiana. Algunas voces están plenamente lexicalizadas, es decir, integradas en el idioma como palabras comunes. Otras se utilizan para crear analogías y metáforas en el lenguaje periodístico, en la literatura o, simplemente, cuando queremos desarrollar una idea o una opinión apoyándonos en una imagen cultural compartida.

Así, hablamos de "odisea", un término que el Diccionario de la lengua española (DLE) define como un "viaje largo, en el que abundan las aventuras adversas y favorables al viajero" y como "sucesión de peripecias, por lo general desagradables". Su etimología remite explícitamente al poema homérico y es el caso de metaforización más completo: muchos hablantes la emplean sin pensar en los esfuerzos de Ulises por regresar a casa.

Otro término que ha alcanzado el grado máximo de naturalización es mentor. El DLE lo define como "consejero o guía" y aclara que procede de Méntor, personaje de La Odisea y consejero de Telémaco. Hoy se usa con plena normalidad en la educación, el mundo empresarial y la tecnología.

¿Recuerdas la imagen de Odiseo que, atado al mástil de su embarcación con los oídos llenos de cera de abeja, se resiste a las voces traicioneras de las sirenas? De esa escena inolvidable procede la expresión "canto de sirena": una promesa atractiva e hipnótica que puede desviar de su objetivo o poner en peligro a quien la escucha.

Ítaca es otro vocablo bastante habitual en los titulares, las noticias y los artículos de opinión. La isla de la que Ulises era rey y a la que busca regresar a lo largo del periplo de la Odisea se ha convertido en sinónimo de destino, la meta del retorno. Alude a la necesidad de regresar al punto de partida, si es posible, como un héroe que ha aprendido de su viaje.

¿Y qué decir de Penélope, la esposa del héroe que espera su regreso? Penélope se ha convertido en sinónimo de paciencia estoica, pero también de astucia y de una sabiduría contenida capaz de salvaguardar el honor mientras el rey y cabeza de familia protagoniza mil correrías.

Tres microcasos: espacios en los que vive el imaginario homérico

Aunque las expresiones homéricas se utilizan en todos los contextos imaginables, hay tres que se llevan la palma. En política, una de las imágenes dominantes concierne a las sirenas y su engañoso canto. Se emplea la imagen para describir fuerzas tentadoras difíciles de resistir y promesas engañosas que solo tienen como finalidad la destrucción de quien las escucha.

Otra de las áreas en las que los términos homéricos ganan terreno es el deporte. Se habla, por ejemplo, de una "odisea" para aludir a una temporada larga y accidentada, o del regreso a "Ítaca" para designar el retorno de un equipo o de un deportista de élite al propio país. Expresiones como "la odisea de un ascenso" y "el largo viaje de vuelta" funcionan porque la mayoría de la afición ya ha interiorizado la estructura de la expresión, que indica una prueba superada tras muchos episodios.

En tecnología y mercadotecnia, existen agencias de comunicación llamadas Ulises o Ítaca y entornos tecnológicos que reciclan estos nombres. Son marcas que, en su mayoría, aspiran a asociarse con las nociones de viaje, ingenio o destino.

El "homerómetro": cómo saber si tu referencia es oro

Para separar los guiños cultos de los clichés y de los usos mal atribuidos, podemos evaluar cada expresión mediante la aplicación de cuatro variables. La primera es la especificidad: ¿la referencia apunta a un episodio o personaje concreto de la Odisea o solo evoca algo antiguo y épico de manera genérica? La segunda concierne a la función narrativa. Así, podemos preguntarnos si ese vocablo o expresión aporta un valor semántico (prueba, tentación con coste, regreso, etc.) a lo que estamos diciendo o si es mera decoración.

También es esencial evaluar la corrección: ¿el sentido que le doy a la expresión coincide con el del poema o lo tergiversa? Y, por último, no hay que pasar por alto la originalidad: ¿es un uso fresco o solo una fórmula gastada por la repetición automática?

Por qué Homero y la Odisea aún funcionan

Si un poema al que se le ha atribuido una antigüedad cercana a los tres milenios sigue prestando vocabulario a titulares, memes y campañas publicitarias, es porque reflexiona sobre motivos y conceptos casi universales: el regreso al hogar, la identidad oculta, la prueba episódica como proceso de aprendizaje o la tentación peligrosa. Ese es, en gran medida, el puente que explica que Ulises regrese una y otra vez a nuestras conversaciones cotidianas.

Fuente: Muy interesante.

 

4.- Cuando tiras de la cadena, los microbios del inodoro pueden llegar hasta el aire que respiras

Una revisión de 22 estudios indica que tirar de la cadena lanza gotitas capaces de llegar a la altura de la cara. Qué las multiplica, qué hace la tapa y qué no sabemos todavía.

Pulsas el botón, el agua ruge y te das la vuelta. Es uno de los gestos más automáticos del día, tanto que casi nadie se para a pensar qué ocurre en los segundos siguientes. Pero dentro de la taza acaba de desatarse una pequeña tormenta. Igual que las olas, al romper contra las rocas, dejan en el aire un rocío salado que se nota en la piel aunque estés lejos de la orilla, la descarga del inodoro arranca del agua gotitas diminutas que no caen, sino que flotan. Y algunas llegan más alto de lo que parece.

Lo que sale volando cuando tiras de la cadena

Cada descarga es una pequeña tormenta dentro de la taza, y parte de su rocío no cae: se queda flotando.

1.      Algunas gotitas llegan a la altura de la cara de un adulto y siguen en el aire al menos 20 segundos.

2.     Donde más se concentran es cerca del inodoro, a la altura del asiento.

3.     Cuanta más agua usa la descarga y más microbios hay en la taza, más aerosoles se forman.

4.    Cerrar la tapa desvía el chorro hacia los lados, pero no lo encierra del todo.

5.     Nadie ha medido todavía cuántas infecciones se deben a esto: por eso los hospitales son la prioridad.

Eso es lo que describe una revisión sistemática publicada en Science of the Total Environment por investigadores de la Universidad Flinders y la Universidad de Adelaida, en Australia. El equipo, encabezado por la doctoranda Lira Adiyani y la microbióloga ambiental Harriet Whiley, reunió 22 estudios sobre los aerosoles que se forman al tirar de la cadena y analizó qué factores hacen que se produzcan más o menos. Su conclusión central es sencilla de enunciar: algunos de esos estudios detectaron aerosoles a la altura a la que respira un adulto, y esas partículas pueden seguir en suspensión al menos 20 segundos después de la descarga.

Qué es exactamente un aerosol (y por qué importa que flote)

Un aerosol no es más que un conjunto de gotitas o partículas tan pequeñas que el aire las sostiene durante un tiempo en lugar de dejarlas caer al suelo. Las gotas grandes que salpican el borde de la taza siguen la gravedad y aterrizan en segundos sobre las superficies cercanas. Las más finas, en cambio, se comportan casi como humo: viajan con las corrientes de aire, ascienden con la turbulencia y pueden alcanzar la nariz y la boca de quien está de pie junto al inodoro.

Cuando esas gotitas transportan microorganismos presentes en el agua de la taza, los especialistas hablan de bioaerosoles. Ahí está el interés sanitario del asunto. Si un microbio viaja en una gota que se inhala, la descarga del inodoro se convierte en una vía potencial de exposición que no depende de tocar nada. Algo parecido a lo que ocurre con los virus respiratorios en habitaciones cerradas, y una de las razones por las que conviene ventilar los espacios interiores.

La física del chorro invisible

La turbulencia es la clave. Al abrirse la descarga, el agua entra con fuerza, choca contra las paredes de porcelana y se mezcla con el aire de forma caótica. Esa agitación rompe la superficie del agua en una multitud de fragmentos y lanza hacia arriba una columna de gotitas, lo que los físicos llaman una pluma.

Hace unos años, ingenieros de la Universidad de Colorado en Boulder lograron hacer visible ese fenómeno con láseres y cámaras en un inodoro público de fluxómetro, el modelo sin tapa habitual en muchos baños estadounidenses. Midieron un chorro de más de 2 metros por segundo capaz de subir aerosoles hasta 1,5 metros en 8 segundos. Aquel experimento ya dejó claro por qué no conviene tirar de la cadena con la tapa levantada.

La nueva revisión va un paso más allá. No se queda en un solo inodoro ni en un solo laboratorio: compara lo que se ha medido en contextos muy distintos para averiguar qué variables pesan de verdad.

Lo que más pesa: cuánto microbio hay y cuánta agua se descarga

Los 22 trabajos revisados son de naturaleza muy diversa. Algunos se hicieron en laboratorio, sembrando deliberadamente microorganismos o sustitutos inofensivos en el agua de la taza para poder rastrearlos después en el aire. Otros midieron lo que ocurre en condiciones normales, sin añadir nada. Pese a esa diversidad, emergen dos patrones bastante consistentes.

El primero tiene que ver con lo que hay en la taza. Cuanto mayor es la concentración de microbios en el agua, más bioaerosoles se generan. «Cuantos más microbios haya en el inodoro, más bioaerosoles pueden liberarse», resume Adiyani. Parece obvio, pero tiene una consecuencia práctica: la limpieza regular del inodoro no es solo una cuestión estética. Lo mismo vale para otros rincones del baño, como el lavabo, que también acumula microbios con facilidad.

El segundo patrón es hidráulico. Las descargas de mayor volumen se asocian, en general, con más aerosoles. Más agua implica más energía y más turbulencia, y por tanto más gotitas lanzadas al aire. Por eso las autoras sugieren usar la opción de descarga corta en las cisternas dobles cuando sea suficiente.

Los estudios también coinciden en que la concentración de aerosoles es mayor cerca del propio inodoro, sobre todo a la altura del asiento. La zona de más exposición no es la cara de quien está de pie, sino el entorno inmediato de la taza. Aun así, que algunas partículas lleguen más arriba es lo que convierte la inhalación en una posibilidad a tener en cuenta.

¿Y la tapa? Ayuda, pero no es un precinto

Aquí la revisión introduce un matiz que desmonta una idea muy extendida. Varios estudios individuales observaron que cerrar la tapa antes de tirar de la cadena cambia la dirección de los aerosoles: en lugar de subir en vertical, escapan hacia los lados por las holguras entre la tapa y la taza. La tapa, por tanto, no encierra la nube. La desvía.

Diagrama 3D conceptual de la dispersión vertical y lateral de partículas de aerosol en un cuarto de baño.

Además, cuando las investigadoras analizaron el conjunto de los datos, ni la posición de la tapa ni la ventilación del baño mostraron una asociación estadísticamente significativa con la concentración de aerosoles. Eso no significa que bajar la tapa sea inútil. Significa que los estudios disponibles son demasiado heterogéneos, con distintos inodoros, métodos de muestreo y microorganismos, como para medir su efecto con precisión.

Con esa cautela, las autoras siguen recomendando cerrar la tapa como medida de precaución, junto con limpiar el inodoro con regularidad, lavarse las manos después de usarlo y mantener el baño bien ventilado. Son gestos baratos que reducen la exposición aunque no la eliminen.

Exponerse no es lo mismo que enfermar

Conviene no convertir una pluma de gotitas en una nube amenazante. Que un aerosol llegue a la altura de la cara no implica que vaya a causar una infección. Para eso tendría que transportar un patógeno, en cantidad suficiente, en estado viable y hasta una persona susceptible. Ninguno de los estudios revisados cuantifica cuántas infecciones se deben a esta vía, y esa sigue siendo la gran pregunta abierta.

Precisamente ahí está la aportación más útil del trabajo. Además de sintetizar la evidencia, el equipo elaboró distribuciones de probabilidad con los datos disponibles para alimentar las llamadas evaluaciones cuantitativas de riesgo microbiano. Son los modelos que usan los especialistas en salud pública para estimar cuánto riesgo supone una exposición concreta y decidir qué medidas merecen la pena. Y apuntan hacia un objetivo claro: el diseño del propio inodoro.

Whiley insiste en que hace falta más investigación para desarrollar soluciones de diseño e ingeniería que reduzcan los bioaerosoles de los inodoros, sobre todo en entornos de alto riesgo como los hospitales. No es casualidad. En un hospital coinciden personas vulnerables, microorganismos resistentes y baños compartidos, una combinación que convierte las infecciones hospitalarias en un problema serio de salud pública.

Un gesto pequeño, una pregunta abierta

La próxima vez que pulses el botón, quizá recuerdes que la taza no es un recipiente cerrado, sino una pequeña fuente de rocío. No hay motivo para el alarmismo: la evidencia describe una vía de exposición posible, no una epidemia doméstica. Pero sí para algunos hábitos sensatos: bajar la tapa, elegir la descarga corta, limpiar con frecuencia, ventilar y lavarse las manos. Mientras tanto, la ciencia tiene deberes pendientes. Medir el riesgo real y diseñar inodoros que, sencillamente, salpiquen menos hacia arriba.

Fuente: Muy interesante.

 

5.- Vuelve el mito de la extinción de los pelirrojos

En 2007 saltó la alarma: los pelirrojos se extinguirían hacia 2060. La genética dice justo lo contrario. Te explicamos por qué el pelo rojo no puede desaparecer y qué esconde ese color.

En agosto de 2007, decenas de medios de todo el mundo publicaron la misma sentencia: los pelirrojos estaban condenados a desaparecer y no quedaría ninguno hacia 2060. La fuente que se citaba una y otra vez era la Oxford Hair Foundation, presentada como un instituto de investigación. La letra pequeña contaba otra historia: esta supuesta extinción para 2060 partió de una fundación financiada por un fabricante de tintes, uno de los mayores del mundo en productos capilares. No era un laboratorio de genética publicando en una revista científica, sino comunicación con un interés comercial detrás.

El titular corrió más rápido que su verificación. Se atribuyó incluso a publicaciones de divulgación que, leídas con atención, no defendían nada parecido a una extinción. El bulo, en el fondo, se sostenía sobre una advertencia alarmista impulsada por un conflicto de interés y varias citas mal atribuidas que nadie se paró a comprobar.

La trampa lógica que engañó a medio mundo

El razonamiento que hizo creíble la profecía parece de sentido común: el pelo rojo es un rasgo recesivo y cada vez hay más mezcla entre poblaciones, así que el rojo acabará diluido hasta desaparecer. Suena razonable y es falso, porque confunde que un rasgo se vea menos con que el gen que lo produce se extinga. En realidad, los rasgos recesivos se heredan de forma oculta a través de portadores sanos, de modo que el ADN que no se expresa no se borra, se guarda y se transmite.

Por qué un gen recesivo no se extingue

La genética de poblaciones lo formalizó hace un siglo con el principio de Hardy-Weinberg: en ausencia de selección, migración o azar extremos, la frecuencia de una variante genética se mantiene estable generación tras generación. No hay ninguna fuerza que empuje a un alelo recesivo hacia su desaparición solo por ser recesivo.

Imagina el alelo pelirrojo como una carta guardada en una baraja enorme. Cuando dos personas tienen hijos, esa carta puede no salir a la mesa, pero sigue en la baraja y reaparecerá cuando dos portadores vuelvan a coincidir. Es la misma lógica de dominantes y recesivos que describió Mendel, y por eso los genes recesivos pueden saltar generaciones sin llegar a desaparecer jamás.

La mezcla de poblaciones sí puede cambiar algo: la proporción de pelirrojos que vemos en un país concreto. Si mucha gente sin la variante se suma a la población, el porcentaje visible de pelo rojo baja. Pero eso implica una simple dilución estadística que no afecta a la supervivencia del gen. El alelo sigue circulando en los portadores, listo para volver a expresarse.

Qué significa, molecularmente, ser pelirrojo

Detrás del color está un gen llamado MC1R, situado en el cromosoma 16. Su versión funcional pone en marcha una señal que ordena a los melanocitos fabricar eumelanina, el pigmento pardo oscuro que oscurece el pelo y la piel y protege frente al sol. Sin embargo, las personas con el gen MC1R mutado producen feomelanina en lugar del protector habitual, un pigmento de tono rojizo.

En 1995, el equipo de Valverde publicó en Nature Genetics la primera prueba sólida: encontró variantes de MC1R en más del 80 % de las personas con pelo rojo y piel clara. Como hacen falta dos copias variantes para el efecto pleno, el fenotipo es recesivo. Este bloqueo de la ruta original explica por qué el pelo cobrizo y la piel pálida siempre aparecen de forma conjunta en quienes portan la mutación completa.

Esquema del receptor MC1REsquema de la ruta de pigmentación donde actúa el gen MC1R.

Por qué existe y por qué se concentra en el norte

El pelo rojo es raro a nivel global, pero se agolpa en la Europa atlántica. En Irlanda ronda el 10 % y en Escocia llega al 13 %, la mayor concentración del planeta, donde buena parte de la población lleva al menos una copia variante. Según los expertos, las latitudes altas relajaron la necesidad evolutiva de tener la piel oscura para protegerse del daño solar.

Esta es una hipótesis plausible y debatida, no un hecho cerrado: en zonas con poca radiación ultravioleta, perder la protección de la eumelanina no penaliza la supervivencia. Es más, se ha propuesto que la piel extremadamente clara facilita sintetizar vitamina D con muy poca luz solar, lo que habría permitido que estas mutaciones se acumularan en el norte de Europa.

El pelirrojo por dentro: más allá del color

Las mismas variantes que dan el color tienen efectos invisibles para el ojo humano. El más estudiado es el riesgo cutáneo: los portadores de estas variantes presentan un riesgo muy superior de sufrir cáncer de piel, incluso ajustando por lo clara que sea su tez.

Parte del motivo es que la feomelanina puede dañar el ADN por estrés oxidativo aunque no haya sol, y que MC1R influye en cómo la célula repara ese daño. Además, distintos estudios demuestran que las alteraciones en este gen modifican drásticamente la sensibilidad al dolor, obligando a usar dosis diferentes de anestésicos y analgésicos en procedimientos quirúrgicos u odontológicos.

El rojo no se va

La conclusión es tan sencilla como lo era engañoso el titular original. Un gen recesivo no desaparece por serlo, se refugia en los portadores y vuelve. Lo único que puede cambiar es cuánto se ve el pelo rojo en un lugar y un momento concretos. La ciencia confirma que el gen de los pelirrojos seguirá viajando de forma invisible en millones de personas, esperando el momento de volver a expresarse.

Fuente: Muy interesante.

 

6.- Así es la rutina ideal para manejar el estrés desde la mañana, sin meditaciones ni mindfulness

A veces el estrés es inevitable, pero sí puedes cambiar cómo te enfrentas a él

La resiliencia y la flexibilidad psicológica son dos cualidades esenciales para nuestra salud mental, a las que a menudo no prestamos la atención que merecen. Solemos centrarnos en cómo enfrentarnos a las consecuencias del estrés o incluso cómo prevenirlo, pero pasamos de largo sobre el hecho de que a veces, aunque estresarnos sea inevitable, podemos prevenir sus peores consecuencias. Esto, básicamente, es lo que consiguen las personas con buena resiliencia y flexibilidad psicológica. Es algo que puede entrenarse a base de terapia. Sin embargo, también son cualidades que pueden alcanzarse modificando ciertos hábitos de nuestro día a día. 

Sueño, alimentación y ejercicio. Un equipo de científicos de la Universidad de Binghamton ha encuestado a 400 estudiantes para comparar sus hábitos con sus niveles de resiliencia y flexibilidad psicológica. Así, han observado que hay una serie de hábitos muy concretos que abundan en los jóvenes que se enfrentan de una forma más positiva al estrés. 

Para empezar, el hecho de no saltarse los desayunos marca una gran diferencia. En general, en las encuestas los resultados empezaban a verse en los participantes que desayunaban al menos cinco veces a la semana. El ejercicio también fue un factor primordial, pero no es necesario pasar horas y horas en el gimnasio. Solo con 20 minutos diarios ya se vieron buenos resultados. Por otro lado, es importante descansar. Quienes dormían menos de seis horas por noche mostraron un claro descenso en los niveles de resiliencia y flexibilidad psicológica. En cuanto a la alimentación, cuanto más nutritiva, mejor, pero hubo un suplemento que mostró una muy buena correlación con estos dos caracteres: el aceite de pescado. 

Conceptos parecidos, pero no iguales. La resiliencia es la capacidad de recuperarte y salir adelante después de experimentar una situación muy estresante. En cambio, la flexibilidad psicológica es la habilidad de reconocer lo que sientes y ajustar tu pensamiento para tomar la mejor decisión al respecto, en vez de quedarte bloqueado. Además, esta cualidad nos permite aceptar las emociones desagradables sin intentar evitarlas, sino buscando una forma práctica de enfrentarse a ellas. 

Una persona con flexibilidad psicológica no se queda bloqueada y llorando si pierde un tren muy importante. Hace una tormenta de ideas rápida y busca viajes alternativos. Alguien resiliente no se hunde por perder el avión del viaje para el que llevaba años ahorrando. Sigue con su vida y busca las formas de volver a organizar el viaje en un futuro de forma que no le vuelva a ocurrir.

Hay una relación. En este estudio, en realidad, no se mide directamente la resiliencia, sino la flexibilidad psicológica. Lo que ocurre es que ambas cuestiones están relacionadas. Los buenos hábitos nos aportan una mayor flexibilidad psicológica y esta, a su vez, nos permite superar las situaciones estresantes de una forma más resiliente.

Rigidez psicológica. Durante el análisis de las encuestas se vio que también hay factores que aumentan muy claramente la rigidez psicológica. Es decir, esa incapacidad para buscar soluciones ante aquello que nos está generando estrés. La persona que se bloquea cuando pierde el tren es más rígida psicológicamente. Algunos de los hábitos que aumentan esta cualidad son el consumo de comida rápida y la falta de sueño

Limitaciones. Este estudio se ha llevado a cabo solo con 400 personas, todas ellas estudiantes jóvenes. No puede extrapolarse a toda la población. Además, no se han explorado las causas, simplemente se han analizado los resultados de una serie de encuestas. Por lo tanto, es cierto que los resultados deben leerse con cautela.

Aun así, está claro que dormir bien, comer de forma saludable, no saltarse los desayunos y hacer ejercicio físico es bueno por muchos motivos. Ahora, además, vemos que puede ser útil para que nos enfrentemos mejor al estrés. Porque es cierto que a veces el estrés es inevitable. Pero la forma en la que nosotros reaccionamos cuando lo sentimos es algo en lo que sí podemos trabajar. 

Fuente: Xataka

 

7.- Europa ha dado luz verde a la pastilla diaria que casi duplica la supervivencia del cáncer de páncreas metastásico

·         En 1982, Mariano Barbacid aisló el primer oncogén. Cuatro décadas después, Europa ha recomendado el fármaco que por fin lo bloquea

En 1982, un bioquímico español de 33 años publicó en Nature algo que, de simple, parecía imposible: bastaba cambiar una sola letra del gen H-RAS para empujar la célula a dividirse sin freno.

El bioquímico se llamaba Mariano Barbacid y la familia RAS se convirtió en la gran obsesión de la oncología mundial. También ha sido nuestra gran frustración: habíamos encontrado el interruptor, nadie conseguía apagarlo.

Hasta ahora. Este jueves, el comité de medicamentos humanos de la Agencia Europea del Medicamento recomendó autorizar el primer fármaco que bloquea RAS de forma amplia. Se llama Rasonque (daraxonrasib) y está diseñado para combatir al cáncer de páncreas metastásico.

No es una cura. Es cierto. Pero hablamos del mayor avance en este tipo de tumor en décadas. No es poco.

¿Qué ha aprobado exactamente Europa? Aún nada, si somos precisos. La opinión del comité es el paso previo para que la Comisión Europea tome una decisión sobre la aprobación (o no) del medicamento. De media, el proceso de aprobación de un medicamento puede tardar más de un año. Esta ha durado menos de 150 días gracias a una revisión por fases (Europa sabe que aquí hay algo gordo) y Bruselas ya ha dicho que acelerará su decisión. 

En EEUU, la FDA dio el OK el 26 de agosto. 

¿Algo gordo? ¿Exactamente de qué estamos hablando? Como decía antes, las proteínas RAS vienen a funcionar como interruptores del crecimiento celular. En el fondo, el mecanismo es muy sencillo: se encienden o se apagan dependiendo de qué partícula tienen "enganchada".

Lo que ocurre con las mutaciones del cáncer es que dejan ese interruptor atascado en la posición del encendido. Esto, de hecho, ocurre en el 90% de los tumores de cáncer de páncreas. 

El problema es que RAS es una proteína 'lisa', sin huecos donde encajar un fármaco y eso ha desbaratado todos nuestros intentos de "apagarlas". Bueno, todas no: en 2021, el sotorasib conseguía apagarla en una variante muy concreta y minoritaria (la G12C). Es decir, hablamos de 40 años de lo que solo podemos llamar un fracaso.

¿Y entonces? El nuevo medicamento, el Daraxonrasib, usa otro enfoque: en lugar de engancharse directamente a RAS se engancha a ciclofilina A y el complejo resultante tapa la zona por la que RAS envía las órdenes de crecer. Como no tenemos las llave para cerrar la puerta, plantamos un camión delante para bloquearla.

¿Funciona? Sí, sí que funciona. Según los primeros análisis, la mediana de supervivencia fue de 13,2 meses frente a 6,7 con quimioterapia estándar. En un tumor en el que la segunda línea llevaba décadas bloqueada en seis o siete meses, es un gran salto. Pero ni es inocuo, ni es una cura. Y es importante tenerlo claro.

Los efectos secundarios suponen una mejora frente a los de la quimio normal y casi nadie tuvo que dejarlo sin toxicidad. Lo detalles aún se discuten, pero lo cierto es que nadie discute su efectividad.

Sin embargo, el problema está claro: los tumores acaban aprendido cómo burlar el camión. Ganamos meses, pero aún no ganamos la batalla. 

Es una excelente noticia...  EOM y REDECAN estiman que este año se diagnosticarán 10.405 casos de cáncer de páncreas en España, y en 2024 fue ya la tercera causa de muerte por cáncer, con 8.392 fallecimientos. Un avance en este sentido es buena noticia para ellos y buena noticia para la investigación internacional. 

...pero aún queda mucho por hacer. Autorizar no es financiar. Tras el más que probable "sí" de la Comisión, la compañía tiene que negociar país por país. En España, lo hará ante la Comisión Interministerial de Precios del Ministerio de Sanidad y con el adelanto electoral nadie sabe qué va a pasar. 

Esperemos que la cordura y la humanidad impere y todo avance rápidamente. 

Fuente: Xataka

 

 

 

 

Reflexiones 3

¡Los saludo, queridos amigos!  Los saludo y les comento que quiero dedicar esta nota a, como explicita el título, un par de reflexiones que ...