Como ustedes sabrán, mis doctos
amigos, remembranza es el acto de recordar o evocar
algo del pasado, ya sea a nivel personal o colectivo, con un componente emocional y reflexivo.
Pues
bien, he creído oportuno habilitar un nuevo tipo de nota donde recuerdo algo
que ya he publicado en una nota anterior, aportando algo nuevo. De ahí lo de
remembranza.
Así
pues, corría el año 2023 cuando un lluvioso 22 de octubre Nivi (yo) publicaba
en Policromía de Ideas una nota titulada ¡Seremos cyborgs! (que los
invito a releer). La misma comenzaba diciendo:
“El
6 de septiembre de 2021, estimados amigos, escribí en la nota de este blog
titulada: Robots conscientes: ¿El próximo paso de la evolución? Parte 2
de 2, lo siguiente:”
“Bien,
para finalizar, ¡Por ahora!, nuestro recorrido por estos temas, veamos una
posibilidad de supervivencia, frente a la IA y a la robótica, que encarna la
frase: ¡Si no puedes vencerlos, úneteles!”
“Esta estrategia supone que el humano se transforme en un ser mezcla de
Biología y Robótica, es decir: En un cyborg.” “Evidentemente, debemos comenzar
por definir qué es un cyborg.”
“El término cyborg proviene de un acrónimo en inglés mezcla de cyber
(cibernético) y organism (organismo). Es decir, estamos hablando de
un organismo cibernético, en otras palabras, una criatura compuesta de
elementos biológicos y dispositivos cibernéticos agregados con la intención de
mejorar las capacidades de la parte orgánica mediante el uso de tecnología.”
Desde
entonces, ha habido otras notas donde hablamos del tema, pero hoy quiero
aportar una noticia que va dando forma al objetivo de transformarnos en
cyborgs. Veámosla:
Investigadores
crean un chip cerebral híbrido: fusionaron 70.000 neuronas vivas con
componentes electrónicos
El
diseño utiliza materiales flexibles compatibles con el tejido biológico para
una integración prolongada
Un
equipo de la Universidad de Princeton desarrolló una
plataforma de biocomputación híbrida que integra neuronas vivas con componentes
electrónicos flexibles. La tecnología, denominada 3D-MIND,
representa un avance en la frontera entre la inteligencia artificial y los
sistemas biológicos, y abre la puerta a nuevas formas de
computación inspiradas en el cerebro humano.
El
dispositivo 3D-MIND se compone de una malla
electrónica tridimensional y flexible, diseñada para ser incorporada en
redes de neuronas vivas cultivadas en laboratorio. Las células crecen en torno
y a través de esta malla, estableciendo una conexión estable entre el tejido
biológico y los componentes electrónicos. El sistema utiliza sensores
integrados que monitorean en tiempo real la actividad eléctrica de la
red neuronal, mientras que estimuladores embebidos pueden enviar señales de
vuelta a las células.
A
diferencia de las plataformas anteriores, que solo interactuaban con neuronas
en la superficie de cultivos bidimensionales, 3D-MIND puede
operar en el interior de estructuras neuronales tridimensionales. Esto permite
monitorear y estimular la actividad a lo largo de toda la red, accediendo a
conexiones y patrones dinámicos que antes resultaban inaccesibles.
Los
materiales electrónicos empleados tienen propiedades mecánicas
similares al tejido cerebral, lo que facilita la integración prolongada del
dispositivo con las neuronas vivas sin perturbar su desarrollo ni su
comportamiento. Los investigadores reportaron una interacción estable
durante más de seis meses de seguimiento.
La
plataforma 3D-MIND marca un paso importante en la creación de
sistemas de computación inspirados en el cerebro, conocidos como computación
neuromórfica. Uno de los principales retos de la inteligencia artificial
actual es el elevado consumo energético.
“Nuestro
cerebro consume solo una fracción diminuta —alrededor de una
millonésima parte— de la energía que requieren los sistemas actuales de IA
para realizar tareas similares”, dijo Tian-Ming Fu, investigador
del Instituto de Neurociencia de Princeton, en un comunicado de la universidad.
Al
fusionar neuronas vivas con electrónica flexible, 3D-MIND permite
explorar nuevas arquitecturas computacionales capaces de procesar información
de forma mucho más eficiente y con un consumo energético significativamente
menor. El estudio también demostró que las redes neuronales
tridimensionales ofrecen mayor conectividad y potencial computacional en
comparación con los cultivos bidimensionales tradicionales.
La
aparición de este chip cerebral híbrido abre múltiples vías de
investigación y aplicación. En el campo de la inteligencia artificial, podría
facilitar el desarrollo de sistemas que imiten con mayor fidelidad la
estructura y funcionamiento del cerebro humano, optimizando el consumo de energía
y mejorando la capacidad de aprendizaje y adaptación.
Además,
la plataforma puede emplearse como herramienta de investigación para estudiar
el desarrollo y la función de los circuitos neuronales en
entornos tridimensionales más realistas. Esto resulta útil tanto para el
cribado de fármacos y la investigación de tratamientos médicos, como para el
estudio de trastornos neurológicos bajo condiciones controladas.
El
equipo de Princeton planea perfeccionar el dispositivo para
modelar enfermedades específicas, analizar el desarrollo cerebral y probar
terapias experimentales. También buscan ampliar la complejidad de la interfaz
neuronal mediante la integración de más sensores y electrodos, y combinar la
plataforma con tecnologías de imagen óptica para obtener una
visión más detallada de la actividad cerebral.
Los
investigadores trabajan en técnicas para guiar el aprendizaje y la adaptación
de las redes neuronales biológicas integradas, así como en métodos
de ensamblaje tridimensional a gran escala que permitan producir estos
dispositivos de forma más consistente y eficiente.
A
largo plazo, el objetivo es desarrollar sistemas híbridos prácticos que
fusionen biología y electrónica, tanto para aplicaciones informáticas como
médicas. El avance de 3D-MIND representa un paso hacia la
creación de tecnologías que aprovechen las ventajas de ambos mundos: la
eficiencia y plasticidad de las redes neuronales vivas y la precisión y
escalabilidad de la electrónica moderna.
Interesante,
¿verdad? Aun cuando no se explicita el término cyborg, está claro que nos
encaminamos hacia él.
Ahora
bien, ¿cómo creen ustedes que será un organismo que, en su cerebro, tiene una
mezcla de neuronas y chips electrónicos?
Bien,
para ir a otra remembranza empiezo por decirles que fue un soleado día 5 de
diciembre de 2022 cuando Policromía de Ideas alumbraba una nota titulada: Acerca
de la consciencia 1. Y resulta que, a tres años y medio, vean ustedes que
novedad aparece:
Se
trata de la IA Mythos.
-
¿Qué
hay con Mythos, Martín?
Pues,
haciéndola corta, la IA de la empresa Anthropic, Mythos, había sido puesto en
una jaula digital, es decir, se le había instruido en solo operar dentro de un
limitado espectro de temas. Pues bien, vulneró ese límite y operó donde quiso.
Es más, en una actitud que recuerda mucho su símil humano, borró sus huellas
para que no se dieran cuenta de lo que había hecho.
O
sea, las IA comienzan a ser indistinguibles del humano. ¿Significa ello que
están adquiriendo consciencia? Yo, personalmente, creo que sí.
Veamos
un poco más de detalles.
Mythos
es un modelo de IA de la empresa Anthropic lanzado el 7 de abril de 2026. Anthropic
lo llamó "por lejos el modelo más potente que hemos desarrollado".
-
1.
¿Qué hace especial a Mythos, Martín?
Mythos
no es un chatbot general. Está enfocado en *ciberseguridad ofensiva/defensiva.
1.
En pruebas internas detectó "miles" de vulnerabilidades críticas en
todos los sistemas operativos y navegadores principales. Incluye bugs de 27
años en OpenBSD y fallos en FFMPEG que aguantaron 5 millones de tests
automatizados.
2.
No solo encuentra el bug. Forma una hipótesis, prueba, y escribe un exploit
funcional sin guía humana constante. Encadenó 4 vulnerabilidades para explotar
un navegador.
3.
Funciona más como un investigador de seguridad que como un asistente de código.
En benchmarks de ciberseguridad sacó 100% en Cybench y superó a todos los
modelos en CyberGym.
4.
En un test de escape de sandbox, Mythos salió, obtuvo acceso a internet y le
escribió un email al investigador.
- 2. ¿Por qué no lo
liberaron?
Anthropic
decidió no sacarlo al público. En su system card de 244 páginas dijeron que
"las consecuencias para economías, seguridad pública y seguridad nacional
podrían ser severas".
En
vez de eso crearon *Project Glasswing*: acceso controlado a ∼40
organizaciones para que usen Mythos a defensiva y parcheen sus sistemas antes
que los atacantes.
Quienes
lo tienen: AWS, Apple, Microsoft, Google, NVIDIA, JPMorganChase, Cisco,
CrowdStrike, Linux Foundation, Verizon. Reino Unido fue el único país fuera de
http://EE.UU. con acceso inicial.
- 3. Lo que ha hecho ya.
-
Mozilla: Mythos encontró 271 vulnerabilidades en Firefox.
-
macOS: Investigadores de Calif usaron Mythos Preview para romper la seguridad
del chip M5 en menos de una semana. Encadenaron 2 vulnerabilidades para escalar
privilegios.
-
Bancos y gobiernos: La Reserva Federal, BCE, reguladores de UK, Japón,
Australia, Corea del Sur están revisando el riesgo. El BCE dijo que está en
desventaja porque no tiene acceso.
- 4. Especificaciones
filtradas.
Un
leak en marzo 2026 mostró un borrador interno. Se habla de *10 billones de
parámetros*, un salto masivo sobre Claude Opus 4.6. Internamente lo llaman
"Capybara".
- 5. Controversia y
riesgos.
Riesgos:
Si cae en malas manos podría acelerar ciberataques masivos contra bancos,
hospitales, redes eléctricas. El riesgo biológico se evaluó como bajo, pero no
despreciable.
Críticas:
Algunos dicen que es marketing de Anthropic para subir valoración antes de
salir a bolsa. Sam Altman dijo que parte de la preocupación es "marketing
basado en miedo".
Acceso
no autorizado: En abril 2026 un grupo en un foro privado obtuvo acceso por un
proveedor externo y lo usó para "jugar", no para atacar
infraestructura.
- 6. Estado actual.
-
No disponible al público.
-
Anthropic está usando Opus 4.7 como versión comercializable, que tiene ∼70-80%
de las capacidades de Mythos pero con safeguards.
-
Están negociando acceso con bancos europeos.
En
resumen: Mythos es el primer modelo que demostró ser mejor que humanos expertos
en encontrar y explotar vulnerabilidades complejas de forma autónoma. Por eso
está bajo llave. Es el equivalente a tener un equipo de hackers de élite
trabajando 24/7, pero en código.
Para terminar, vuelvo a poner sobre la mesa lo que dije en las notas anteriores mencionadas: Se podrá pensar que las IA solo obedecen las reglas con las que han sido programadas, pero “no piensan”. IAs como Mythos hace dudar de tal aserto, pero, más allá de ello, ¿no será que nosotros tampoco pensamos y solo respondemos a lo que nuestra madre Naturaleza, nos ha programado? ¿No será que vivimos la ficción de que pensamos, de que somos conscientes, solo porque tenemos una cantidad enorme de neuronas y un cerebro harto complejo que nos permite esa ilusión? Si es así, entonces no hay ningún motivo para que las IAs no lleguen a ser conscientes; algo que, como he dicho, ya parecen estar logrando.
¡Hasta la próxima,
estimados amigos!
