¿Qué
duda cabe, queridos amigos, de que, en los últimos 2.500 años ha habido enormes
progresos en prácticamente todas las áreas de la actividad humana?
Por
ejemplo, en Ciencia, los progresos han sido enormes. Pareciera que el hombre se
ha movido, en este campo, con las botas de las siete leguas. Lo mismo ocurre en
la Tecnología. Piénsese que, hace 2.500 años estábamos poco más allá de la
rueda. ¿Y en el Derecho? Pues, también, apenas acabábamos de alumbrar el código
de Hammurabi y vean hoy cómo ha evolucionado el Derecho alcanzando cimas
impensadas en esa época.
Pero,
hay un rubro de la actividad humana que me interesa investigar en esta nota
para ver si se progresó en igual medida que en los mencionados o no. Ese rubro
es la Moral. Entonces, creo oportuno comenzar recordando que decimos cuando
hablamos de Moral.
La moral es
un conjunto de normas, valores y creencias compartidos por una sociedad que
orientan la conducta de las personas y permiten distinguir entre lo que se
considera bueno o malo, correcto o incorrecto.
Desde
el punto de vista filosófico y cultural, la moral reflexiona sobre
el comportamiento humano en relación con conceptos como el bien, el
mal, el deber o la justicia y constituye uno de los fundamentos de la vida
en comunidad.
A
diferencia de las leyes, que pertenecen al ámbito jurídico, la moral forma
parte del sistema de valores que guían el comportamiento por convicción
personal o consenso social. Por ejemplo, hablamos de obligación o
responsabilidad moral cuando una acción se realiza porque se considera
correcta, no porque esté impuesta por la ley.
En
el uso cotidiano, “moral” también puede referirse al estado de ánimo de
una persona o de un grupo, generalmente con un matiz positivo (“tener la moral
alta”), aunque también puede emplearse en sentido negativo (“moral baja”).
El
término proviene del latín morālis, derivado de mos, moris,
que significa “costumbre”.
Ética
y moral
Ética
y moral son conceptos que están relacionados, aunque no poseen el mismo
significado. De modo genérico, se puede decir que la moral está
fundamentada en las normas, principios y valoraciones establecidas dentro de
una sociedad.
La ética supone
un estudio más amplio, basado en un análisis teórico, científico y racional de
la moral.
Daño
moral
La
expresión daño moral es propia del Derecho y significa un perjuicio, detrimento o menoscabo que
sufre una persona. Afecta a sus bienes, derechos o intereses, siendo provocado
por la acción u omisión de otro individuo o una entidad y que no puede ser
reparada. Pueden afectar a temas relacionados con la dignidad y los
sentimientos de una persona, como en su reputación.
A
diferencia del daño patrimonial, el daño moral implica que existe una pérdida
que no puede ser reparada por otros medios, aunque sí compensada de algún modo
como, por ejemplo, económico.
Juicio
moral
Un
juicio moral es una valoración moral sobre un
comportamiento o una acción con base en las propias consideraciones sobre lo
que está bien y está mal, de lo que es correcto e incorrecto.
Y,
así las cosas, veremos de elaborar un juicio moral sobre acciones llevadas a
cabo en aquel entonces y ahora.
Comencemos
con el conocido tema de que los espartanos se deshacían de los recién nacidos
cuando estos eran malformados o pacientes de alguna enfermedad visible.
El
siguiente video resume esta práctica de la sociedad espartana.
https://www.youtube.com/watch?v=0R-dzTHzOlY
El monte Taigeto (en griego Ταΰγετος,
Taýgetos) es de una cordillera del Peloponeso, al sur
de Grecia. Se extiende aproximadamente 100 km al norte del
extremo sur y se eleva a unos 2.410 m s. n. m. Es llamado así por
la pléyade Táigete de la mitología griega.
Táigete,
en dicha mitología, es una figura fascinante que encarna la belleza, la
tragedia y la resiliencia. Esta ninfa, una de las siete Pléyades hijas de Atlas
y Pleione, ha cautivado la imaginación de poetas, artistas y escritores a lo
largo de los siglos. Su historia está llena de giros dramáticos, encuentros
amorosos con Zeus y un legado que ha dejado una huella indeleble en la cultura
griega.
Su
historia está marcada por su relación con el poderoso dios Zeus. Según la
leyenda, Zeus se enamoró perdidamente de la hermosa ninfa y la persiguió
incansablemente. Táigete, sin embargo, era una mujer virtuosa y resistió los
avances del dios. Para protegerse, huyó a las montañas, donde se ocultó durante
mucho tiempo.
Zeus,
decidido a conquistarla, se transformó en un pájaro y voló hasta la montaña
donde se escondía Táigete. Allí, la sedujo y la dejó embarazada. Fruto de ese
encuentro nació Lacedaemon, quien más tarde se convertiría en el fundador de la
ciudad de Esparta.
Hoy
en día, recordamos las Pléyades, con un cúmulo abierto de estrellas ubicado en la
constelación de Tauro. Este grupo de estrellas es uno de los cúmulos estelares más
cercanos a la Tierra, a aproximadamente 440 años luz del Sol. Son un espectáculo prominente en el cielo nocturno y han
sido conocidas desde la antigüedad por culturas de todo el mundo.
Como
queda dicho, el monte Taigeto fue utilizado por los espartanos para la
ejecución de los recién nacidos con defectos físicos y de los delincuentes.
Desde la época romana oriental (Bizantina) hasta el siglo XIX, la montaña
fue conocida como Pentedaktylos (griego 'cinco dedos').
El pico más alto de la montaña se caracteriza
por tener la forma aproximada de una pirámide.
He incorporado el siguiente video para ilustrar cómo
vivían su formación los ciudadanos de Esparta.
https://www.youtube.com/watch?v=ug5o1dDFuIc
Pues bien, este método de selección que determina qué
humanos van a sobrevivir y desarrollarse y cuáles no, se denomina
eugenesia, o eugenismo (del griego εὐγονική /eugoniké/,
que significa ‘buen origen’) es una corriente de pensamiento que defiende la
supuesta mejora de los rasgos hereditarios humanos a nivel social
mediante diversas formas de intervención manipulada y métodos selectivos de
humanos.
El
origen de la eugenesia está estrechamente relacionado con el surgimiento
del darwinismo
social a
finales del siglo XIX.
El
eugenismo pretende el incremento en número de personas supuestamente más
fuertes, sanas, inteligentes o de determinada etnia o grupo
social, presuponiendo una relación directa o lineal entre estos rasgos y la
genética, por lo que promueve, a través de métodos directos o indirectos,
impedir o dificultar la procreación de aquellas personas o grupos que no poseen
esas cualidades, llegando a considerar su aplicación como una ventaja en el
ahorro de recursos económicos para los países. En este sentido, está relacionada
con el malthusianismo, el natalismo selectivo y el etnonacionalismo. Sin embargo, actualmente
el avance de la investigación genética ha puesto de manifiesto el error de la
interpretación de la relación directa entre genes y rasgos psicológicos, ya que
dicha relación está mediada por muchos factores, entre los que cabe destacar
los de carácter fisiológico (los genes no fijan la conducta, solo codifican un
aminoácido el cual va a formar parte de una proteína y ésta de un tejido en un
proceso o función fisiológica). Además, en el caso de los caracteres psíquicos
y conductuales, se añade una complicada cadena de influencias indirectas, como
el carácter dinámico de las relaciones entre los factores ambientales y
genéticos a lo largo del desarrollo ontogenético de cada individuo.
Mientras
que el medio tradicional de selección genética en plantas y animales
era la selección artificial (basada, aunque se desconocieran, en
las leyes
de Mendel),
los métodos del eugenismo del siglo XIX y XX incluyen desde la esterilización
forzada hasta el genocidio. Los métodos eugenistas
modernos se centran en el diagnóstico prenatal, la exploración fetal,
la orientación
genética,
la fecundación in vitro y la ingeniería
genética. También existe el aborto
eugenésico que es la interrupción voluntaria del embarazo cuando se puede
predecir con probabilidad o certeza que el feto nacerá con un defecto o enfermedad.
Desde
el punto de vista moral, la eugenesia entendida como «perfeccionamiento de
la especie humana» o llevada a cabo sin responsabilidad puede vulnerar
principios fundamentales y la dignidad de la persona. Desde el punto
de vista epistemológico, la eugenesia tradicional es considerada una pseudociencia,
al entremezclar entre sus fundamentos tesis espurias que obedecen a intereses
no defendibles desde posiciones estrictamente científicas, aunque la eugenesia del
siglo XXI (de carácter privado, individual y terapéutico) sí se puede
encuadrar como práctica científica que, en conjunción con disciplinas como la
Ética y los acuerdos legislativos, es capaz de contribuir al bienestar de los
seres humanos.
Sin embargo, es importante destacar que la práctica de la
eugenesia es considerada una violación de los derechos humanos y es ilegal en
la mayoría de los países del mundo.
-
Entonces, Martín, quiere
decir que en el aspecto moral hemos avanzado, la práctica de los espartanos es
condenada actualmente.
-
Bueno, en los libros, en los
códigos, en la jurisprudencia, sí, hemos avanzado, pero en la realidad no.
-
¿Por qué no, Martín?
-
Para ver por qué no,
analicemos el siguiente hecho histórico bastante reciente:
La persecución
nazi de personas con discapacidad fue una campaña sistemática de esterilización
forzada, eutanasia involuntaria y asesinato en masa impulsada
por el régimen de Hitler contra personas consideradas «vidas indignas de ser
vividas» (Lebensunwertes Leben). Entre 1933 y 1945, decenas de
miles de personas, desde bebés hasta ancianos, fueron asesinadas. En el
caso de los niños, se asesinaba a aquellos que sufrían de malformaciones
físicas, deficiencias mentales, o aquellos con discapacidades menores como
autismo, dificultades del habla.
La
eugenesia, inspirada en principios de darwinismo social, era un pilar
central del Tercer Reich. La discapacidad era vista como una «mancha genética»
que debía ser erradicada para preservar la «salud racial». En 1933, se promulgó
la Ley para la Prevención de la Descendencia con Enfermedades
Hereditarias, que autorizó la esterilización forzada de personas con:
·
Síndrome
de Down
·
Ceguera o Sordera hereditaria
·
Autismo
·
Malformaciones
congénitas, como microcefalia o macrocefalia
·
Deficiencias
cognitivas
·
Trastornos
neurológicos
·
Deficiencias
motoras y dificultades en la locomoción
Más
de 400.000 personas fueron esterilizadas sin su consentimiento, muchas de las
cuales nunca supieron por qué les sucedía esto, debido a la falta de
transparencia de las autoridades.
El
programa Aktion T4
En
1939, Adolf Hitler firmó una orden secreta que puso en marcha el programa Aktion
T4, cuyo objetivo era la eliminación de adultos discapacitados bajo la
apariencia de eutanasia médica. La orden permitía que médicos asesinaran a
pacientes institucionalizados, usando una variedad de métodos macabros y
eficientes.
Los
métodos usados incluían:
·
Sobredosis
de morfina o barbitúricos
·
Hambre
deliberada: Se les proporcionaba solo agua y sopa aguada hasta que morían por
desnutrición.
·
Cámaras
de gas disfrazadas de duchas: En centros como Hadamar, Grafeneck y Hartheim,
los pacientes eran engañados para que entraran desnudos, bajo la falsa promesa
de un baño terapéutico, y luego eran asesinados por asfixia.
Este
programa cobró la vida de miles de personas que no comprendían el destino que
les esperaba, y muchos murieron desconociendo completamente las razones detrás
de su sufrimiento.
Eutanasia
infantil
El
régimen nazi también perpetró el asesinato de miles de niños con
discapacidades. Médicos y parteras eran responsables de reportar a bebés con
malformaciones, quienes luego eran enviados a «clínicas especiales», donde
morían por inyecciones letales, negligencia alimentaria o abandono absoluto.
Entre
los niños asesinados, algunos simplemente tenían dificultades del habla, una
cojera o autismo leve. Sin embargo, la brutalidad del régimen no discriminó por
la severidad de la discapacidad. Más de 5.000 niños fueron asesinados en
condiciones extremadamente crueles: En incubadoras apagadas, en camas heladas o
en salas sin comida, muchos sin comprender por qué sus padres no podían
salvarlos.
Ocultamiento
y continuidad
Aunque
el programa fue oficialmente suspendido en 1941 tras las protestas del
obispo Clemens August von Galen, los asesinatos continuaron de forma
encubierta hasta el final de la guerra en 1945. Las autoridades nazis optaron
por métodos más discretos: La desnutrición deliberada, la negación de atención
médica y la administración secreta de dosis fatales.
Los
registros oficiales fueron falsificados, los certificados de defunción
alterados para ocultar las causas reales de muerte, y las familias recibían
cartas impersonales que informaban de la «muerte por causas naturales».
Territorios
ocupados
En
los territorios ocupados por los nazis, como Polonia, Checoslovaquia y la Unión
Soviética, las prácticas de exterminio fueron aún más brutales. Muchos
pacientes fueron fusilados en masa o abandonados en edificios cerrados hasta
morir por frío o hambre.
Condiciones
perseguidas
Las
víctimas del régimen nazi incluían a personas con una gran variedad de
discapacidades, tanto físicas como mentales, entre ellas:
·
Discapacidad
intelectual
·
Síndrome
de Down
·
Epilepsia
·
Autismo
·
Parálisis
cerebral
·
Esquizofrenia
·
Microcefalia y Macrocefalia
·
Trastornos
del lenguaje y mutismo
·
Ceguera o Sordera hereditarias
·
Discapacidad
motriz
·
Deformidades
óseas o faciales
·
Traumas
cerebrales
·
Trastornos
afectivos como depresión mayor
·
Alcoholismo
crónico
Incluso
aquellas personas que no tenían un diagnóstico médico formal, pero eran
consideradas «improductivas» o «molestas», fueron víctimas del régimen, al
igual que aquellos que simplemente no podían trabajar o eran pobres.
Cifras
estimadas
Se
estima que más de 200 000 personas con discapacidad fueron asesinadas y
más de 400 000 fueron esterilizadas. Además, miles de víctimas también
eran, gitanos, polacos, eslavos, africanos (Rheinlandbastarde), homosexuales y Testigos
de Jehová. Las cifras reales podrían ser mayores, ya que muchos documentos
oficiales fueron destruidos por el régimen para ocultar la magnitud de los
crímenes cometidos.
Continuidades
con el Holocausto
Aktion
T4 fue el laboratorio de ensayo de la «solución final» que luego se
implementaría en los campos de exterminio, como Auschwitz, Treblinka y Sobibor.
Los médicos, los métodos y los sistemas burocráticos desarrollados para este
programa fueron luego adaptados para los asesinatos en masa de millones de
personas en los campos de concentración.
Memoria
Tras
la guerra, pocos responsables fueron procesados por sus crímenes. Muchos
médicos involucrados en el programa Aktion T4 continuaron con sus carreras
profesionales sin enfrentar consecuencias por sus actos.
En
la actualidad, existen memoriales dedicados a las víctimas de esta persecución,
como el Memorial de
Tiergartenstraße 4 en
Berlín, y se colocan Stolpersteine en honor a las
víctimas en hospitales psiquiátricos. En 2011, Alemania reconoció oficialmente
el asesinato de personas con discapacidad como parte del genocidio nazi, aunque
muchas de las víctimas siguen sin ser identificadas.
O sea, históricamente, la eugenesia ha sido usada como justificación
para diversas formas de discriminaciones coercitivas y violaciones de
los derechos humanos que fueron promovidas por sistemas políticos,
por ejemplo: Casos como el que acabamos de ver.
Lo
importante aquí es que 2.500 años después de los espartanos el hombre repite
conductas moralmente condenables. Incluso, hasta con un agravante: Los nazis
asesinaban débiles con un cierto grado de satisfacción y de perversidad ausente
en los espartanos que veían su accionar como algo que les exigía su patria.
De
modo que, en los libros, sí, hemos avanzado; pero, en la realidad casi que
hemos retrocedido. En lo que hace a la Moral, seguimos como hace 2.500 años…
El
tema, queridos amigos, da para más, de modo que lo dejamos por ahora, pero
volveremos a por él.
¡Hasta entonces!
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