¡Buenos días, estimados amigos!
Como ustedes saben, me gusta informarles, cada tanto, de las novedades en el campo de la Ciencia y de la Tecnología. De modo que deseo que esta nueva entrega de NOTI-NIVI sea de utilidad e interés para todos ustedes.
Los ratones que carecían
de un aminoácido específico
perdieron el 30% de su
peso corporal
En
un estudio publicado en Nature esta semana, investigadores
estadounidenses y canadienses muestran que la cisteína, un aminoácido que se
encuentra en alimentos ricos en proteínas como la carne y los cereales
integrales, desempeña un papel importante en la pérdida de peso y el metabolismo.
Los ratones que carecían de la enzima cistationina γ-liasa, que descompone
otras moléculas en cisteína, perdieron el 30% de su peso en una semana cuando
su dieta también carecía de alimentos que contuvieran cisteína.
Los
beneficios de las dietas que restringen ciertos aminoácidos —, incluidas la
cisteína y la metionina —, se han demostrado en estudios con animales. Pero los
investigadores no estaban seguros de qué aminoácidos estaban más fuertemente
implicados.
“Nuestros
hallazgos sugieren que muchos de estos efectos positivos en realidad están
impulsados por la limitación de cisteína, dice uno de los investigadores. Esto
sugiere que la cisteína juega un papel importante en los beneficios observados
con estas dietas, entre ellas vida útil prolongada y pérdida de
grasa.
¿Y
será seguro para la gente, Martín?
Los
investigadores dicen que reducir la cantidad de cisteína que consumen las
personas y restringir las calorías totales podría ayudar a quemar grasa, pero
hay advertencias. Los ratones son mejores que los humanos para mantenerse
calientes y, por lo tanto, queman grasa más rápidamente bajo restricción
calórica, dice. Pero un breve estudio en humanos en la Universidad Estatal
de Pensilvania en Filadelfia demostró que las dietas bajas en metionina y
cisteína no tenían efectos negativos en las personas con sobrepeso y conducían
a la pérdida de peso, afirman.
De
cualquier forma, se necesitan más ensayos en personas para evaluar qué tan
efectivas y seguras son estas dietas.
Aunque
tiene sentido que la cisteína desempeñe un papel en la pérdida de peso, “queremos
estar muy, muy seguros” de que una nueva dieta no es una moda pasajera y será
útil.
Y
eliminar la cisteína de la dieta sería todo un desafío porque se encuentra en
la mayoría de los alimentos ricos en proteínas. Sin embargo, una dieta baja en
este aminoácido y rica en frutas y algunas verduras es factible y podría
generar los mismos beneficios para la salud.
Estimo que no pasará mucho tiempo antes de que aparezcan tratamientos contra la obesidad basados en este enfoque.
Cambios tempranos en el
cerebro
que anticipan el alzheimer
El
hallazgo lo han realizado unos investigadores del Centro de Biología Molecular
Severo Ochoa (CBM, dependiente del Consejo Superior de Investigaciones
Científicas (CSIC) y de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM)), en
colaboración con la Universidad Pablo de Olavide y la Universidad Libre de
Ámsterdam, en los Países Bajos la última institución y en España las demás.
El
estudio pone el foco en los astrocitos, células gliales del cerebro que durante
mucho tiempo fueron consideradas como meros ayudantes de las neuronas. Sin
embargo, los investigadores han demostrado en un modelo de ratón que los
astrocitos pueden desempeñar un papel clave en el origen de la enfermedad de
Alzheimer, a través de la producción excesiva de una proteína llamada SFRP1.
En
condiciones normales, la proteína SFRP1 regula la comunicación entre células
durante el desarrollo cerebral. Sin embargo, su acumulación en el cerebro
adulto, como ocurre durante procesos inflamatorios crónicos asociados al
envejecimiento o a la enfermedad de Alzheimer, tiene efectos perjudiciales.
En
exceso, SFRP1 bloquea la actividad de una enzima, es decir, una proteína que
facilita y acelera funciones en el cerebro, denominada ADAM10, necesaria para
mantener sanas las conexiones neuronales (sinapsis). Este bloqueo genera un
desequilibrio que deteriora la plasticidad sináptica, un mecanismo celular
esencial para formar y consolidar recuerdos que permite a las neuronas regular
su conectividad en respuesta a diferentes estímulos.
A
diferencia de terapias que se enfocan en eliminar placas amiloides, hasta ahora
consideradas uno de los principales marcadores de la enfermedad de Alzheimer,
esta investigación abre la posibilidad en un futuro de actuar en una etapa
silenciosa pero crítica de la enfermedad, cuando las neuronas aún podrían
recuperarse.
Uno
de los aspectos menos estudiados de la enfermedad de Alzheimer es la
contribución de las células gliales a la patología neuronal, y en particular a
los primeros cambios observables en los cerebros de los pacientes y en modelos
animales, antes del inicio de la degeneración neuronal.
Las
células gliales, entre ellas los astrocitos, aunque no están involucradas
directamente en transmitir señales como las neuronas, proporcionan soporte
físico a estas y mantienen la arquitectura del sistema nervioso, por lo que
tienen un papel crucial en el correcto funcionamiento del cerebro.
Imagen de microscopía
óptica de fluorescencia de dos astrocitos, células del sistema nervioso,
teñidas de verde.
El
análisis proteómico del estudio muestra que la acumulación de SFRP1 altera la
sinapsis: afecta profundamente al ciclo de vesículas presinápticas, que son
esenciales para la comunicación entre neuronas, y aumenta la presencia de proteínas
como la neurexina, implicadas en la adhesión sináptica. Esta alteración
compromete la plasticidad neuronal y, por tanto, la consolidación de recuerdos.
Estos hallazgos posicionan a SFRP1 como una diana terapéutica emergente en la lucha contra la enfermedad de Alzheimer, con el potencial de intervenir en fases tempranas de la enfermedad, antes de que se produzcan daños neuronales irreversibles.
Cómo mantener nuestro
hígado sano
El
hígado es uno de los órganos más importantes del cuerpo humano. Actúa como un
verdadero laboratorio bioquímico. Sin embargo, muchas veces lo descuidamos
hasta que aparecen señales de alerta.
¿Por
qué es tan importante cuidar el hígado?
El
hígado realiza más de 500 funciones vitales. Algunas de las más destacadas
incluyen:
-Filtrar
toxinas y sustancias nocivas del torrente sanguíneo.
-Sintetizar
proteínas esenciales para la coagulación.
-Regular
los niveles de colesterol y glucosa.
-Almacenar
vitaminas y minerales.
-Metabolizar
medicamentos y alcohol.
Un
hígado dañado puede llevar a enfermedades graves como esteatosis hepática
(hígado graso), hepatitis, cirrosis e incluso cáncer hepático.
Señales
de alerta de un hígado sobrecargado
Es
importante estar atentos a síntomas que podrían indicar un mal funcionamiento
hepático:
-Fatiga
crónica.
-Digestiones
lentas o pesadas.
-Náuseas
frecuentes.
-Ictericia
(coloración amarillenta en piel y ojos).
-Dolor
o molestia en la parte superior derecha del abdomen.
7
claves científicas para mantener el hígado sano
1. Aliméntate
con una dieta equilibrada y antiinflamatoria
Según
la European Association for the Study of the Liver, una dieta
mediterránea rica en frutas, verduras, legumbres, frutos secos, aceite de oliva
y pescado azul reduce el riesgo de hígado graso no alcohólico. Evita el exceso
de azúcares simples, grasas trans y ultraprocesados.
2. Evita
el alcohol o consúmelo con moderación extrema
El
alcohol es una de las principales causas de daño hepático. Según la OMS,
incluso consumos "moderados" pueden ser perjudiciales si se sostienen
en el tiempo. Si decides beber, hazlo de forma ocasional y en dosis mínimas.
3. Mantén
un peso saludable
La
obesidad está directamente asociada al desarrollo de hígado graso. La pérdida
de apenas un 5-10% del peso corporal puede mejorar significativamente la
función hepática, según diversos estudios clínicos.
4. Haz
ejercicio regularmente
La
actividad física mejora la sensibilidad a la insulina y reduce la grasa
hepática. La recomendación general es realizar al menos 150 minutos semanales
de ejercicio aeróbico moderado.
5. Evita
la automedicación y el abuso de fármacos
Muchos
medicamentos —incluidos algunos de venta libre como el paracetamol
(acetaminofén)— pueden dañar el hígado si se consumen en exceso. Siempre
consulta a un médico antes de iniciar tratamientos prolongados.
6. Protégete
de hepatitis virales
Las
hepatitis B y C pueden evolucionar a enfermedades hepáticas crónicas. Vacúnate
contra la hepatitis B y hazte análisis si has estado en riesgo de contagio. Usa
preservativo y evita compartir jeringas u objetos punzantes.
7. Duerme
bien y controla el estrés
El
hígado trabaja mientras dormimos. Alteraciones del sueño y el estrés crónico se
han relacionado con un peor metabolismo hepático. Establece rutinas saludables
de descanso y busca apoyo emocional cuando lo necesites.
¿Son
útiles los suplementos "detox"?
La mayoría de productos comercializados como “limpiadores hepáticos” no cuentan con respaldo científico suficiente. El hígado no necesita desintoxicarse con suplementos si está sano: ya es el principal órgano detox del cuerpo. Algunos ingredientes como el cardo mariano (silymarina) pueden tener beneficios, pero deben utilizarse con precaución y bajo supervisión médica.
Inyectar de una sola vez
varias dosis de vacuna
que se activarán en
semanas distintas
El
20% de la población infantil mundial no está completamente vacunada, lo que
provoca 1,5 millones de muertes infantiles cada año por enfermedades
prevenibles mediante vacunación. Aproximadamente la mitad de estos niños con
vacunación insuficiente recibieron al menos una dosis de la vacuna que les
habría salvado, pero no completaron la pauta de las dosis adicionales, mientras
que el resto no recibió ninguna dosis.
Para facilitar que los niños reciban todas las dosis de sus vacunas, unos científicos trabajan en el desarrollo de micropartículas que pueden liberar su carga útil semanas o meses después de ser inyectadas. Esto podría dar lugar a vacunas que solo necesiten ser administradas a la persona una única ocasión, con las diversas dosis esperando dentro el cuerpo hasta ser liberadas en diferentes fechas, siguiendo la pauta deseada.
Presión arterial y
ejercicio físico:
moverte puede salvar tu
corazón
La
hipertensión arterial es una de las principales causas de enfermedades
cardiovasculares a nivel mundial. Sin embargo, pocos factores tienen un impacto
tan positivo y comprobado sobre la presión arterial como el ejercicio físico
regular.
¿Qué
es la presión arterial y por qué importa?
La presión
arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de las
arterias mientras el corazón bombea. Se mide en milímetros de mercurio (mmHg) y
se expresa mediante dos cifras: la presión sistólica (cuando
el corazón late) y la diastólica (cuando el corazón descansa
entre latidos). Una presión arterial considerada normal se sitúa en torno a
120/80 mmHg.
Cuando
los valores superan de forma sostenida los 130/80 mmHg, hablamos de hipertensión
arterial. Esta condición aumenta significativamente el riesgo de infarto de
miocardio, accidente cerebrovascular, insuficiencia renal y otros problemas
graves de salud.
¿Cómo
ayuda el ejercicio físico a controlar la presión arterial?
Numerosos
estudios han demostrado que el ejercicio físico reduce la presión
arterial tanto en personas hipertensas como en aquellas con valores
normales o ligeramente elevados. El mecanismo es múltiple:
-Mejora
la elasticidad de los vasos sanguíneos.
-Favorece
la función del endotelio vascular (la capa que recubre los
vasos).
-Disminuye
la resistencia periférica al flujo sanguíneo.
-Reduce
el estrés y los niveles de hormonas como el cortisol y la adrenalina.
-Ayuda
a controlar el peso corporal, otro factor clave en la salud
cardiovascular.
Según
una revisión publicada en The British Journal of Sports Medicine,
el ejercicio aeróbico regular puede reducir la presión sistólica en una media
de 5 a 7 mmHg, un efecto comparable al de algunos fármacos antihipertensivos.
¿Qué
tipo de ejercicio es más efectivo?
No
todos los ejercicios tienen el mismo impacto sobre la presión arterial, pero
varios tipos son beneficiosos:
-Ejercicio
aeróbico
Correr,
caminar a paso rápido, nadar o montar en bicicleta son excelentes opciones. Se
recomienda al menos 150 minutos semanales de intensidad moderada o
75 minutos de intensidad alta.
-Entrenamiento
de fuerza
Ejercicios
con pesas o resistencia también mejoran la presión arterial, sobre todo cuando
se combinan con ejercicio aeróbico.
-Ejercicios
mente-cuerpo
Yoga,
tai chi y respiración controlada pueden reducir la presión arterial al
disminuir el estrés y mejorar la función autonómica del sistema nervioso.
Recomendaciones
clave para empezar
-Consulta
a un médico antes de comenzar si tienes hipertensión diagnosticada o
factores de riesgo cardiovascular.
-Comienza
de forma progresiva,
aumentando la intensidad y duración del ejercicio con el tiempo.
-Sé
constante:
los beneficios se acumulan con la práctica regular.
-Combina
distintos tipos de ejercicio para maximizar el impacto positivo en tu
salud.
-Mide
tu presión regularmente para observar los avances y ajustar tu rutina si es
necesario.
El
ejercicio físico no solo es seguro para la mayoría de las personas con presión
arterial elevada, sino que es uno de los tratamientos más efectivos, naturales
y accesibles. Caminar cada día, subir escaleras, bailar o practicar un deporte
no solo mejora tu estado físico general, sino que puede ser la clave para
evitar complicaciones graves en el futuro.
El
tamaño de los telómeros, los segmentos protectores al final de los cromosomas,
es un biomarcador clave del envejecimiento celular. Su longitud está
determinada por una compleja interacción de factores genéticos (heredabilidad y
variantes específicas en loci asociados) y ambientales (estrés oxidativo,
exposición a agentes químicos o radiación). Además, hábitos de vida como el
tabaquismo, el consumo de alcohol, la dieta, la actividad física, la calidad
del sueño y el estrés crónico influyen de forma significativa en la velocidad
de acortamiento telomérico. Comprender estos determinantes permite diseñar
estrategias de prevención y promoción de la salud que ayuden a mantener unos
telómeros más largos y, por ende, un envejecimiento celular más saludable.
¿Qué
son los telómeros?
Los
telómeros son secuencias repetitivas de ADN (TTAGGG en humanos) ubicadas en los
extremos de los cromosomas, cuya función es prevenir la pérdida de información
genética durante la replicación celular y evitar la fusión cromosómica. Con
cada división celular, la acción incompleta de la ADN polimerasa provoca una
pérdida progresiva de nucleótidos en estas regiones, fenómeno conocido como
“problema del extremo de la replicación”. Cuando los telómeros alcanzan una
longitud crítica, se activa la senescencia celular o la apoptosis,
contribuyendo al proceso de envejecimiento biológico y al riesgo de
enfermedades asociadas con la edad.
1.
Factores genéticos
La
longitud inicial de los telómeros y la tasa de acortamiento muestran una
elevada heredabilidad. Estudios en gemelos estiman que el componente genético
puede explicar hasta el 64 % de la variación en la longitud telomérica basal y cerca del 28 % de la tasa de
acortamiento anual. Además, se han identificado múltiples loci (por ejemplo,
en los genes TERT, TERC, OBFC1) cuya variación alélica se asocia
significativamente con diferencias en la longitud de los telómeros en la población general.
2.
Estilo de vida
2.1
Tabaquismo
El
consumo de tabaco acelera el acortamiento telomérico a través del aumento de
especies reactivas de oxígeno y la inducción de estrés oxidativo en las células
sanguíneas. Estudios muestran que los fumadores presentan telómeros
significativamente más cortos comparados con no fumadores, lo que se traduce en
un envejecimiento biológico acelerado.
2.2
Consumo de alcohol
Diversas
investigaciones mediante aleatorización mendeliana indican que el alcohol
acorta directamente los telómeros, incluso en niveles de consumo moderado, con
implicaciones en enfermedades relacionadas con la edad. Un estudio de la
Universidad de Oxford concluyó que la ingesta de bebidas alcohólicas se asocia
de forma causal con bioacortamiento telomérico.
2.3
Dieta
Una
alimentación rica en antioxidantes, fibra y ácidos grasos omega‑3, como la
dieta mediterránea, se asocia con telómeros más largos gracias a la reducción
del estrés oxidativo sistémico. El consumo de frutas, verduras, legumbres y
aceite de oliva combate el daño oxidativo y promueve la estabilidad telomérica.
2.4
Actividad física
El
ejercicio regular de moderada a vigorosa intensidad está vinculado a una menor
tasa de acortamiento telomérico, posiblemente mediante la inducción de
mecanismos de reparación del ADN y la reducción de la inflamación crónica.
2.5
Sueño
El
insomnio crónico y la fragmentación del sueño se han asociado con telómeros más
cortos en estudios poblacionales, sugiriendo que la recuperación celular
durante el descanso es fundamental para la conservación telomérica.
2.6
Estrés y trauma
El
estrés psicosocial crónico, incluyendo eventos adversos en la infancia, acelera
el acortamiento telomérico mediante cambios epigenéticos y aumento de cortisol
sistémico. Sentimientos prolongados de ansiedad y depresión se correlacionan
con telómeros más cortos y mayor riesgo de enfermedades relacionadas con la
edad.
3.
Factores ambientales
3.1
Contaminación y radiación
La
exposición a contaminantes atmosféricos (PM₂.₅, ozono), radiación ultravioleta
y agentes químicos (pesticidas, metales pesados) induce estrés oxidativo
celular y daño directo al ADN telomérico, contribuyendo a su acortamiento
acelerado.
3.2
Agentes químicos
Sustancias
como el benceno, los hidrocarburos aromáticos policíclicos y algunos
disolventes industriales están asociadas a una mayor erosión telomérica en
trabajadores expuestos crónicamente.
Conclusiones
y recomendaciones
Mantener
unos telómeros más largos implica actuar tanto sobre la genética (a través de
la detección de variantes de riesgo y, en el futuro, posibles terapias génicas)
como sobre el entorno y el estilo de vida. Para favorecer la salud telomérica
se recomienda:
-No
fumar y
limitar el consumo de alcohol.
-Seguir
una dieta equilibrada,
rica en antioxidantes (dieta mediterránea).
-Realizar
actividad física regular
y moderada.
-Priorizar
un sueño reparador de
al menos 7–8 horas diarias.
-Gestionar
el estrés mediante
mindfulness, terapia o actividades relajantes.
-Reducir
la exposición a
contaminantes y sustancias tóxicas.
Adoptar
estos hábitos no solo contribuye a una vida más saludable, sino que también
preserva la integridad de los telómeros, modulando el ritmo del envejecimiento
biológico y reduciendo el riesgo de enfermedades asociadas con la edad.
la influencia de la
psicología en nuestros genes
La
interacción entre la mente y el material genético, tradicionalmente concebida
como una dicotomía de naturaleza versus crianza, se está replanteando gracias a
los descubrimientos en epigenética. Hoy sabemos que nuestras experiencias
psicológicas —estrés, traumas, intervenciones terapéuticas y hábitos de vida—
pueden dejar “marcas químicas” sobre el ADN que alteran la forma en que los
genes se expresan, sin modificar la secuencia genética subyacente.
¿Qué
es la epigenética?
La epigenética estudia
cómo factores ambientales y experiencias de vida pueden activar o silenciar
genes mediante marcas químicas que no alteran la secuencia del ADN. Estas
modificaciones incluyen:
-Metilación
del ADN: Adición
de grupos metilo que suelen silenciar genes.
-Modificaciones
de histonas: Cambios
químicos en las proteínas que empaquetan el ADN, modulando su accesibilidad
para la transcripción.
-ARN
no codificante: Moléculas
que regulan la expresión génica sin traducirse en proteínas.
Aunque
los genes proporcionan el “guion” biológico, la epigenética actúa como director
de escena, determinando qué partes del guion se representan en respuesta a las
experiencias y el entorno.
Mecanismos
epigenéticos vinculados a la psicología
-Estrés
y trauma: Estudios
en humanos muestran que el estrés extremo puede alterar las marcas epigenéticas
en regiones del cerebro relacionadas con la respuesta al estrés y la regulación
emocional. Por ejemplo, la exposición prenatal a violencia se asocia con metilación
diferencial en genes implicados en el envejecimiento cerebral.
-Intervenciones
psicológicas: Psicoterapias
como la terapia cognitivo‑conductual no solo modifican patrones de pensamiento,
sino que también pueden revertir marcas epigenéticas asociadas
al riesgo de trastornos emocionales, lo que sugiere un potencial de
“reprogramación” genómica.
-Trauma
generacional: La
epigenética ayuda a explicar cómo el trauma colectivo —como guerras o
pandemias— puede transmitirse no solo como relato sino a nivel biológico,
afectando la salud mental de descendientes.
Evidencias
de estudios
-Modelos
animales: En
ratones, la manipulación de la metilación en genes vinculados al estrés
modifica comportamientos de ansiedad y memoria, demostrando un vínculo causal
entre epigenética y conducta.
-Ensayos
clínicos humanos: Investigaciones
recientes han identificado biomarcadores epigenéticos que
predicen la respuesta a antidepresivos y psicoterapias, abriendo la puerta a
tratamientos personalizados.
-Estudios
poblacionales: Análisis
de gemelos han revelado que, aunque la genética explica entre el 20 % y el 60 %
del temperamento, las diferencias epigenéticas mediadas por experiencias de
vida contribuyen significativamente a la variabilidad individual.
Implicaciones
terapéuticas
-Psiquiatría
de precisión: El
perfil epigenético de cada paciente podría orientar la elección de fármacos y
terapias, maximizando eficacia y disminuyendo efectos secundarios.
-Prevención
temprana: Identificar
marcas epigenéticas de riesgo en etapas tempranas permitiría intervenciones
psicoeducativas y cambios en el estilo de vida antes de la aparición de
síntomas clínicos, especialmente en trastornos como la depresión.
-Intervenciones
psicosociales: Programas
de reducción de estrés, mindfulness y ejercicio podrían diseñarse para
modificar específicamente las vías epigenéticas implicadas en la resiliencia y
la regulación emocional.
incluso con los ojos
cerrados
Las
personas que probaron un nuevo tipo de lente de contacto de diseño pudieron ver
señales infrarrojas parpadeantes de una fuente de luz.
Los
humanos tenemos una nueva forma de ver la luz infrarroja, sin la necesidad de
gafas de visión nocturna torpes. Los investigadores han fabricado las primeras
lentes de contacto para transmitir visión infrarroja y los dispositivos
funcionan incluso cuando las personas tienen los ojos cerrados.
El
equipo detrás de la invención, dirigido por científicos de la Universidad de
Ciencia y Tecnología de China (USTC) en Hefei, les dio a las lentes su poder
infundiéndoles nanopartículas que convierten la luz infrarroja cercana en el
rango de 800–1.600 nanómetros en luz visible de longitud de onda más corta que
los humanos pueden ver, en el rango de 400–700 nanómetros. Los investigadores
estiman que fabricar las lentes cuesta alrededor de US$200 por par.
La
tecnología, que se detalló en Celda el 22 de mayo, “es
increíblemente genial, como algo sacado de una película de ciencia ficción”,
dice Xiaomin Li, químico de la Universidad de Fudan en Shanghai, China. Abre
“nuevas posibilidades para comprender el mundo que nos rodea”, añade.
Pros
y contras
La
luz del infrarrojo cercano se encuentra justo fuera del rango de longitudes de
onda que los humanos normalmente pueden detectar. Algunos animales pueden
detectar la luz infrarroja, aunque probablemente no lo suficientemente bien
como para formar imágenes.
Las
gafas de visión nocturna permiten a los humanos ver la radiación infrarroja,
pero son voluminosas y requieren una fuente de energía para funcionar. Las
nuevas lentes evitan estas limitaciones y al mismo tiempo ofrecen imágenes
infrarrojas multicolores más ricas que las gafas de visión nocturna, que
funcionan en una escala verde monocromática, normalmente no ofrecen.
Color completamente
nuevo creado engañando a los ojos humanos con láser
Por
estas razones, algunos críticos no creen que las lentes resulten útiles. “No se
me ocurre ninguna aplicación que no sea fundamentalmente más sencilla con gafas
infrarrojas, dice Glen Jeffery, neurocientífico del University College de
Londres que se especializa en salud ocular. “Evolution ha evitado esto por una
buena razón.”
Sin
embargo, los autores creen que sus lentes pueden optimizarse aún más y prevén
varios usos posibles para la invención. Por ejemplo, los usuarios podrían leer
marcas antifalsificación que emiten longitudes de onda infrarrojas pero que por
lo demás son invisibles para el ojo humano, dice el coautor Yuqian Ma,
neurocientífico de la USTC.
Li,
que no participó en el trabajo, ofrece otra posibilidad: los médicos que
realizan cirugías de fluorescencia del infrarrojo cercano pueden usar las
lentes, para detectar y eliminar directamente lesiones cancerosas “sin depender
de equipos tradicionales voluminosos”.
‘Un
momento estimulante’
Para
crear las lentes de contacto, los científicos se basaron en investigaciones
anteriores en el cual ellos les dio a los ratones visión infrarroja
inyectando nanopartículas en las retinas’ de los animales. Esta vez, adoptaron
un enfoque menos invasivo y agregaron nanopartículas hechas de metales de
tierras raras, incluidos iterbio y erbio, a una sopa de componentes poliméricos
para formar lentes blandas, y luego los probó para determinar su seguridad.
La inyección de
proteínas sensibles a la luz restablece la visión del ciego
El principal desafío, dice Ma, era empaquetar suficientes nanopartículas en las lentes para convertir suficiente luz infrarroja en luz visible detectable, sin alterar las propiedades ópticas de las lentes’, incluyendo su transparencia.
Las
pruebas en ratones mostraron que los animales que usaban lentes tendían a
elegir una caja oscura que se consideraba ‘safe’ en lugar de una iluminada por
luz infrarroja, mientras que los ratones sin lentes no mostraron preferencia
por ninguna de las cajas. Los humanos que usaban lentes podían ver la luz
infrarroja parpadeante de un LED lo suficientemente bien como para captar
señales de código Morse y detectar de qué dirección provenían las señales. El
rendimiento de las lentes’ incluso mejoró cuando los participantes cerraron los
ojos, porque la luz del infrarrojo cercano penetra fácilmente en los párpados,
mientras que la luz visible, que podría haber interferido con la formación de
la imagen, lo hace en menor grado.
“Ser
testigo de cómo las personas usaban lentes de contacto y veían con éxito
destellos infrarrojos fue sin duda un momento estimulante, dice” Ma.
El
equipo ahora planea encontrar formas de meter más nanopartículas en las lentes
y espera desarrollar partículas que puedan convertir la luz con mayor
eficiencia para mejorar la sensibilidad de la tecnología. “Hemos superado las
limitaciones fisiológicas de la visión humana, como si abriéramos una ventana
completamente nueva al mundo, dice” Ma.
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