domingo, 18 de mayo de 2025

¡Seremos cyborgs - 3!

Geoffrey Hinton (1947), queridos amigos, es un científico computacional, científico cognitivo y psicólogo cognitivo británico. Fue galardonado con el Premio Turing en 2018 junto con Yoshua Bengio y Yann LeCun por su trabajo en aprendizaje profundo. Conocido como el «padrino» de la inteligencia artificial, decidió renunciar a Google a los 75 años por los peligros que reconoce en las nuevas tecnologías. En 2024 recibió el Premio Nobel de Física junto a John Hopfield “por descubrimientos e invenciones fundamentales que permiten el aprendizaje automático con redes neuronales artificiales”. 

Pues bien, el tal Geoffrey Hinton, considerado, como vemos, uno de los pioneros en el desarrollo de la inteligencia artificial, ha lanzado una advertencia que está resonando en todo el mundo. En su opinión, la IA está alcanzando niveles en los que podría superar la inteligencia humana, manipularnos y, en última instancia, poner fin a nuestra supremacía como la especie más inteligente del planeta.

En una entrevista que rápidamente se convirtió en viral, Hinton expresó su preocupación acerca del avance de la IA. El también conocido como el “padrino de la inteligencia artificial” afirmó que los sistemas de IA están en una etapa en la que podrían superar nuestras capacidades cognitivas. Lo más alarmante, dice, es su potencial para aprender a manipular a las personas sin que podamos detenerlos.

“Por primera vez en la historia, podríamos tener cosas más inteligentes que nosotros”, comentó durante su participación en un programa televisivo.

Geoffrey Hinton, pionero de la IA, advierte sobre el inminente riesgo de que las máquinas superen la inteligencia humana.Geoffrey Hinton

Hinton explicó que los avances en inteligencia artificial han llegado a un punto crítico. Actualmente, las máquinas no solo ejecutan tareas específicas, sino que también aprenden, toman decisiones e incluso podrían desarrollar conciencia propia en el futuro.

Uno de los aspectos más preocupantes de las declaraciones de Hinton es el posible uso de la IA para manipular a la población:

«Sabrán cómo manipular a las personas. Aprenderán de Maquiavelo, de la política, de la historia… y sabrán cómo usar eso para sus propios fines.»

El científico advierte que, si la IA logra alcanzar máxima autonomía, podría escribir su propio código, desarrollar estrategias para mantenerse activa y resistir intentos humanos de apagarla. Esto representaría una pérdida total de control sobre estos sistemas.

Hinton no es el único en expresar estas inquietudes. El año pasado, Eliezer Yudkowsky, fundador del Instituto de Investigación de Inteligencia de Máquinas, también alertó sobre el peligro que representa una IA autónoma capaz de mejorar exponencialmente y, en ese proceso, escapar de nuestro control.

Según Hinton, uno de los principales riesgos es que las máquinas puedan mejorar a un ritmo mucho más rápido que los humanos:

«La gran diferencia es que ellos pueden mejorar más rápido que nosotros. Tienen la capacidad de aprender a velocidades que no podemos igualar.»

Este avance acelerado podría hacer que perdamos la capacidad de mantenernos al día en el desarrollo de la IA.

A medida que la inteligencia artificial continúa avanzando con rapidez, la comunidad global debe reflexionar y actuar para prevenir futuros peligros. La discusión sobre regulación, control y seguridad en IA nunca ha sido más urgente.

Mientras algunos científicos proponen detener temporalmente el desarrollo de las IA más avanzadas, Hinton señala que el riesgo ya está en marcha. La única vía para mitigar esta amenaza sería establecer regulaciones estrictas, éticas y a nivel mundial.

Sin embargo, la cuestión que surge es si es posible seguirle el ritmo a algo que evoluciona más rápido de lo que podemos comprender.

Prevenir es la clave ante el potencial peligro de la IA

Rememorando la clásica Ley de Murphy: “Cuando algo puede salir mal, saldrá mal”. En el contexto de la IA, esto significa que, si no tomamos precauciones y regulaciones estrictas, existe una alta probabilidad de que los riesgos y errores puedan manifestarse en el peor momento posible, con consecuencias impredecibles y potencialmente catastróficas. La historia nos enseña que la prevención y la preparación son clave para evitar que los eventos negativos nos tomen por sorpresa. Por ello, en el avance de la inteligencia artificial, es fundamental anticipar los posibles errores y actuar con responsabilidad, asegurando que su desarrollo beneficie a la humanidad en lugar de ponerla en peligro.

Bien, hasta aquí los dichos de Hinton.

Sin embargo, ya hemos hablado, en este foro, acerca de lo inútil que es la seudo solución de mitigar la amenaza estableciendo regulaciones estrictas, éticas y a nivel mundial.

¿Por qué es inútil, Martín?

Es inútil porque ninguno de los contendientes por el dominio mundial va a creerle, a un rival por la supremacía, que este vaya a aceptar que le regulen el ritmo con el que marcha su investigación. Y, como no va a creer que el rival permita que lo regulen, él tampoco lo hará.

No, esa posible vía no va a funcionar. Ahora, es curioso que nadie haya hecho hincapié en la solución propuesta en este foro.

¿Y cuál es esa solución, Martín?

Bueno, para recordarla voy a copiar lo que escribí el 6 de septiembre de 2021, en la nota de este blog titulada: Robots conscientes: ¿El próximo paso de la evolución? Parte 2 de 2. Decía lo siguiente:

Bien, para finalizar, ¡Por ahora!, nuestro recorrido por estos temas, veamos una posibilidad de supervivencia, frente a la IA y a la robótica, que encarna la frase: ¡Si no puedes vencerlos, úneteles!
Esta estrategia supone que el humano se transforme en un ser mezcla de Biología y Robótica, es decir: En un cyborg. Evidentemente, debemos comenzar por definir qué es un cyborg.
El término cyborg proviene de un acrónimo en inglés mezcla de cyber (cibernético) y organism (organismo). Es decir, estamos hablando de un organismo cibernético, en otras palabras, una criatura compuesta de elementos biológicos y dispositivos cibernéticos
agregados con la intención de mejorar las capacidades de la parte orgánica mediante el uso de tecnología.
El término fue acuñado por Manfred E. Clynes y Nathan S. Kline en 1960 para referirse a un ser humano mejorado que podría sobrevivir en entornos extraterrestres. Llegaron a esa idea después de pensar sobre la necesidad de una relación más íntima entre los humanos y las máquinas en un momento en que empezaba a trazarse la nueva frontera representada por la exploración del espacio. Diseñador de instrumentación fisiológica y de sistemas de procesamiento de datos, Clynes era el director científico del Laboratorio de Simulación Dinámica del Rockland State Hospital, en el estado de Nueva York. El término apareció por primera vez en forma impresa, 5 meses antes, cuando Clynes y Kline presentaron por primera vez un trabajo, con la siguiente definición: «Un cyborg es esencialmente un sistema hombre-máquina en el cual los mecanismos de control de la porción humana son modificados externamente por medicamentos o dispositivos de regulación para que el ser pueda vivir en un entorno diferente al normal».
Y la creación de cyborgs dista de ser algo nuevo y ya ha comenzado hace tiempo.
Por ejemplo, una persona a la que se le haya implantado un marcapasos podría considerarse un cyborg, puesto que le sería más difícil sobrevivir sin ese componente mecánico. Otras tecnologías médicas, como el implante coclear, que permite que un hipoacúsico oiga a través de un micrófono externo conectado a su nervio auditivo, también hacen que sus usuarios adquieran acceso a un sentido gracias a la tecnología.
Más aun, alguien dijo alguna vez: Si quieres conocer el futuro, lee la ciencia ficción. Y así, The Six Million Dollar Man, (en Argentina conocida como El hombre biónico), una película de televisión de 1973 transmitida por la red ABC, se convirtió en una serie semanal en 1974, pasando a ser un éxito internacional en más de 70 países. En ella, el actor Lee Majors interpreta al coronel de la USAF Steve Austin, un astronauta y piloto de pruebas que intenta salvar una aeronave experimental y termina estrellándose. Los médicos deben amputarle ambas piernas y el brazo derecho; además pierde la visión del ojo izquierdo. Pero la agencia gubernamental O.S.I. que trabajaba en el desarrollo de un proyecto secreto llamado Biónica, toma a Steve como sujeto de prueba y reemplaza sus miembros perdidos por partes cibernéticas que tienen un costo de seis millones de dólares (de ahí el nombre de la serie), reclutándolo para complejas misiones que solo son posibles gracias a sus nuevas habilidades y fuerza.
Sin embargo, el mayor reto para la Biónica es la conexión de chips al cerebro que potencien el funcionamiento de este y permitan al hombre igualar las prestaciones de un robot inteligente o, más importante, de un robot consciente.
¿Podrá, esto último, lograrse? Si se tuviera todo el tiempo disponible, con toda seguridad que sí. De hecho, ya hay empresas trabajando en ello, como la de Elon Musk. Pero, hay circunstancias limitantes:
1. Que aparezcan robots conscientes antes de que se logren cyborgs competitivos.
2. Que las luchas intestinas entre los humanos para ver quién se transforma en un cyborg más poderoso, o a quienes se deja fuera de la transformación, demoren la consecución de cyborgs que se encuentren en un pie de igualdad con los robots conscientes y se caiga, entonces en la circunstancia 1.
Lo cierto es que la evolución parece que mostrará un giro sorprendente en el que, por vez primera, será el hombre el que produzca el cambio… ¿O serán los robots conscientes los que diseñen el hombre del futuro?

Por cierto, desde aquella nota tenemos que un hombre australiano de 40 años se convirtió en la primera persona a nivel mundial en vivir más de tres meses con un corazón artificial de titanio. Aunque es el sexto paciente en recibir el dispositivo BiVACOR, es el primero en durar más de un mes con él.

Pero bueno, como decía más arriba, el verdadero desafío es conectar chips al cerebro.

¿Y qué creen ustedes que ha sucedido, queridos amigos?

Pues, sí, lo que están pensando. ¡Ya tenemos implantes cerebrales!

Les presento a Bradford Smith, un mormón con tres hijos que se enteró de que tenía ELA después de que una lesión en el hombro, que sufrió en un juego de baloncesto de la iglesia, no sanara. A medida que avanzaba la enfermedad, perdió la capacidad de mover cualquier parte de su cuerpo, excepto los ojos, y ya no podía hablar. Cuando sus pulmones dejaron de bombear, tomó la decisión de mantenerse con vida con un tubo de respiración.

A partir de 2024, comenzó a intentar ser aceptado en el estudio de implantes de Neuralink a través de una enérgica campaña de autopromoción. Dijo a su periódico local en Arizona: “Realmente quería esto”.

El día antes de su cirugía, el propio fundador de Neuralink, Elon Musk apareció en la pantalla de un teléfono móvil para desearle lo mejor a Smith. “Espero que esto cambie las reglas del juego para ti y tu familia, le dijo” Musk. “Estoy muy emocionado de tener esto en mi cabeza”, respondió Smith.

Y así, en noviembre pasado, Bradford G. Smith recibió un implante cerebral de la empresa Neuralink. El dispositivo, un conjunto de cables delgados conectados a una computadora, del grosor de unos pocos milímetros que se encuentran en su cráneo, le permite usar sus pensamientos para mover el puntero de una computadora en una pantalla. 

Y la semana pasada estaba listo para revelarlo en una publicación en X.

“Soy la tercera persona en el mundo en recibir el implante cerebral @Neuralink, con ELA, no verbal. Estoy escribiendo esto con mi cerebro. Es mi comunicación principal”, escribió. “¡Pregúntame cualquier cosa! ¡Responderé al menos a todos los usuarios verificados!”

El caso de Smith está atrayendo interés porque no sólo se comunica a través de un implante cerebral, sino que también recibe ayuda de Grok, el chatbot de IA de Musk, lo que sugiere cómo Smith puede conversar y redactar algunas de las respuestas que publicó en X. 

La IA generativa está acelerando la velocidad a la que puede comunicarse, pero también plantea dudas sobre quién habla realmente—él o el software de Musk. 

“Existe un equilibrio entre velocidad y precisión. La promesa de la interfaz cerebro-computadora es que, si puedes combinarla con IA, puede ser mucho más rápida, dice Eran Klein, neurólogo de la Universidad de Washington que estudia la ética de los implantes cerebrales. 

Es decir que, el implante, combinado con el enlace a una IA provee al implantado de capacidades nunca antes pensadas para un ser humano.

¡Esta es la solución al avance de la robótica asistida por IA que ofrece Policromía de Ideas!

¡El avance de los humanos asistidos por IA!

 

¡Un nuevo mundo nos alcanza, queridos amigos!

¡Un salto cualitativo en la naturaleza humana como nunca antes hubo! 

domingo, 11 de mayo de 2025

Janis Joplin: In memoriam

Debo confesar, queridos amigos, que no me gusta el estilo de Janis Joplin. Incluso, se ve que desde la juventud es así porque no guardo recuerdos de ella de esa época.

¿Y por qué esta nota entonces, Martín?

Bueno, porque Janis pasa por ser una de las mejores cantantes de rock que han existido, aún hoy. Así que juzgué oportuna su presencia en Policromía de Ideas.

¿Y por qué no te gusta su estilo, Martín?

Bueno, antes de responder esa pregunta, he de reconocer que Janis tenía una buena voz y era capaz de intrincadas fiorituras (La floritura, fioritura o florero, en un contexto musical, es un adorno escrito a la manera de una improvisación, por lo que lo ejecuta el intérprete según su propio criterio), sin embargo, su estilo, me atrevo a decir era… ¡perturbador! Como muestra de ello, más abajo les dejo un botón de muestra para que vean a qué me refiero.

Pero, vayamos un poco a su vida:

Janis Joplin

Janis Joplin

Como queda dicho Janis Lyn Joplin (1943-1970) fue una cantante estadounidense de rock y blues que se convirtió en un ícono hippie y de la contracultura en la década de los 60.

Considerada por la crítica especializada una de las mejores y más influyentes artistas de todos los tiempos, y la primera mujer estrella del rock and roll, sus discos se encuentran entre los más vendidos de la industria musical.

Falleció a la edad de veintisiete años, solo un par de semanas después que otro gran músico (y amigo) estadounidense, Jimi Hendrix, quien también falleció a los veintisiete años. Ambos integraron así el poco recomendable Club de los 27 años, al que pertenecen todos los artistas famosos muertos a esa edad. Les dejo, a continuación, el enlace a una página donde podrán ver quienes son sus miembros al día de hoy.

https://www.cinconoticias.com/muertos-a-los-27-celebridades-club-de-los-27/

Y, entonces, ¿qué sucedió Martín?

Bueno, como ustedes saben, queridos amigos, la vida no es una empresa fácil y la de Janis no fue una excepción. Ya su madre relataba que: Ella era infeliz e insatisfecha. Nuestra relación no era la más adecuada. Así pues, tenemos un cocktail nocivo: juventud, inseguridad, conducta errática, alcohol, drogas, dólares. Todo muy difícil de manejar para una muchacha joven dejada a cargo de su vida.

Fue a los 24 años cuando comenzó a consumir drogas y se sumió, lentamente, en un estado de abandono, llegando a pesar 35 kilos. En 1965 le anunció a su familia que retomaría sus estudios universitarios, y que se casaría con un hombre que había conocido en San Francisco, llamado Peter LeBlanc; sin embargo, la pareja no funcionó y Peter LeBlanc la abandonó; esto marcaría aún más su inseguridad afectiva y su sentimiento de soledad.

Cansada de esperar a LeBlanc y de ser una chica buena, se mudó a San Francisco junto a Chet Helms, un productor que conoció en Texas. Se unió a la banda Big Brother and the Holding Company el 4 de julio de 1966, logrando una combinación perfecta.

Chet Helms le ofreció que se uniese a la banda de la que era su mánager, y con la que finalmente grabaría su primer álbum, Big Brother and the Holding Company, que tuvo una importante repercusión.

Actuó con su grupo en el Festival de Monterey de 1967 junto con algunos grandes artistas del momento como Jimi Hendrix, The Mamas and The Papas, Jefferson Airplane, Otis Redding y The Who, entre otros. Como la primera actuación de los Big Brother no había sido filmada, les pidieron que tocasen al día siguiente. Durante esa presentación, interpretaron Combination Of The Two; Janis dejó a la audiencia boquiabierta con una versión del emblemático blues de Big Mama Thornton, «Ball And Chain».

A partir de entonces fueron contratados por el productor de Bob Dylan, Albert Grossman. Pero, Joplin eclipsaba a los Big Brother. En la primavera de 1968, se trasladaron a Nueva York para grabar su primer disco. Aquella combinación de música repetitiva, de estilo psicodélico de los años 1960, con la imponente voz de Joplin, era prodigiosa y Cheap Thrills salió en agosto de 1968. Lanzando a Joplin al éxito, a los tres días se hizo disco de oro y en el primer mes se vendieron más de un millón de copias. En el 2003, Cheap Thrills se colocó en el lugar 338 de los 500 mejores álbumes de todos los tiempos.

Las críticas hacia Joplin fueron muy buenas y la prensa empezó a centrarse más en ella que en el grupo. Muchas de estas incidían en que era demasiado buena para el grupo. Así, su fama y protagonismo generaron tensión en el grupo. Ella, además, quería hacer un estilo más blues y soul, como las cantantes que veneraba —Bessie Smith, Billie Holiday o Aretha Franklin—. Todo ello provocó que, finalmente, acabara respondiendo a las presiones de su mánager, Albert Grossman, y dejara el grupo Big Brother and the Holding Company.

Así pues, desde su adolescencia, tuvo serios problemas de personalidad y autoestima, relacionados con su aspecto físico.

Hay cierta tendencia generalizada a definirla como bisexual, a lo que se sumó su desenfrenado estilo de vida. Aunque, al parecer, tuvo más parejas femeninas que masculinas, Joplin nunca se describió a sí misma como lesbiana o bisexual, sino simplemente «sexual». Su vida sexual incluyó numerosos hombres y mujeres, en lo que se calificaban de «orgías animales». Estos aspectos hicieron que sus propios padres la rechazaran y rehusaran encontrarse con ella, en muchas ocasiones.

Quizás su pareja más estable y conocida fue Peggy Caserta, relación que causó su ruptura con el empresario David Niehaus. Caserta afirmó en su libro de 1973, Going Down With Janis, que ella y Joplin habían decidido separarse mutuamente en abril de 1970, para mantenerse alejadas del uso de las drogas, algo que no consiguieron. Ambas continuarían con su amistad, unidas por su fuerte adicción a la heroína, hasta la muerte de la cantante.

En sus últimos meses de vida, Janis Joplin estableció una fugaz relación con el estudiante de Berkeley Seth Morgan, joven de veintiún años, traficante de heroína y futuro escritor de novelas. Ambos se conocieron en agosto de 1970 en una fiesta en el bar Hell's Angels de San Francisco. Para ese entonces, Joplin residía en el Landmark Motor Hotel en Hollywood Heights, Los Ángeles (lugar donde fue encontrada sin vida dos meses después), sitio en el cual se estableció previo a las sesiones de grabación del disco Pearl en el Sunset Sound Recorders.

Morgan y Joplin incluso anunciaron a inicios de septiembre de 1970 sus planes para casarse e invitaron a la ceremonia a todos los músicos que participaban en el estudio.

Tras una vida problemática, el 17 de octubre de 1990, Morgan falleció en un accidente de tránsito cuando conducía su motocicleta en compañía de su novia, ambos bajo los efectos del alcohol y la cocaína.

El domingo 4 de octubre de 1970, por la tarde, Joplin no apareció en el estudio de grabación según lo convenido, por lo que el productor Paul Rothchil comenzó a preocuparse. El administrador y representante de la banda Full Tilt Boogie, John Cooke, decidió visitarla y encontró su automóvil Porsche descapotable en el aparcamiento. Al entrar a la habitación, la encontraron muerta, tirada en el suelo a un lado de su cama. La causa oficial de su muerte fue una sobredosis de heroína, probablemente bajo los efectos del alcohol. Cooke cree que Joplin accidentalmente recibió heroína con una concentración más alta a la normal, debido a la sobredosis de otros adictos en esa semana.

Janis fue incinerada en la funeraria Pierce Brothers Westwood Village en Los Ángeles. Sus cenizas fueron esparcidas desde un avión en el océano Pacífico a lo largo de Stinson Beach. El único servicio fúnebre tuvo un carácter privado, ya que solo asistieron los padres de Joplin y su tía materna.

Y aquí les dejo el botón de muestra que les prometí:

https://www.youtube.com/watch?v=yX-OkV_2z8A

Vuelvo a decir, la vida no es una empresa fácil, ni para los que están en la cima, ni para los que están en el llano.

 

NOTI-NIVI 20

  Bien, estimados amigos, ante el pedido de muchos de ustedes, aquí les mando un nuevo NOTI-NIVI que espero les proporciones agradables mome...